Bogotá.- El derechista Iván Duque se mantiene como el candidato con más opciones para ganar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia a menos de dos semanas de la votación, superando por 18 puntos porcentuales al izquierdista Gustavo Petro, reveló el martes una encuesta.

En el sondeo de la firma YanHaas, Duque alcanzó un 52% de la intención de voto, en comparación con un 34% de Petro, quien fue alcalde de Bogotá y exmilitante de la antigua guerrilla del M-19.

El restante 14% de los consultados dijo que votaría en blanco.

Los colombianos sufragarán el 17 de junio en una segunda vuelta, después de que en mayo ninguno de los candidatos obtuvo la mayoría absoluta.

Duque es un abogado y economista de 41 años del Partido Centro Democrático visto con buenos ojos por los inversores y los mercados financieros, y ha prometido recuperar la autoridad y modificar el acuerdo de paz que se firmó con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), así como recortar los impuestos para impulsar la economía.

En esa ocasión Duque obtuvo un 39,14% de los votos, seguido por Petro con un 25,08%.

La encuesta, que incluyó 1.251 encuestas y tiene un margen de error de un 3,2%, se realizó entre el 31 de mayo al 4 de junio.

Los resultados del sondeo mantuvieron una tendencia similar a una del Centro Nacional de Consultoría, publicada la semana pasada, en la que Duque obtuvo un 55% de intención de voto frente a un 35% de Petro.

Duque es un abogado y economista de 41 años del Partido Centro Democrático visto con buenos ojos por los inversores y los mercados financieros, y ha prometido recuperar la autoridad y modificar el acuerdo de paz que se firmó con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), así como recortar los impuestos para impulsar la economía.

A su vez, Petro es candidato de la coalición Colombia Humana y se compromete a dar continuidad a la negociación lograda con las FARC, pero sus propuestas de marchitar las industrias extractivas de petróleo y minería, elevar los impuestos sobre las tierras improductivas para comprarlas y entregarlas a los pobres provocan temor entre los empresarios.