San José. Carlos Alvarado, el candidato oficialista en Costa Rica por el Partido Acción Ciudadana (PAC), llamó a trabajar por "un gobierno de unidad nacional"  y afirmó que escuchará propuestas de otras fuerzas políticas de cara a la segunda ronda por la Presidencia y un posible mandato.

Alvarado realizó sus declaraciones a los medios nacionales después de confirmarse que entró en la recta final de las elecciones costarricenses, en la que enfrentará como su único contrincante a  Fabricio Alvarado, del conservador partido evangélico Restauración Nacional (PRN).

Ante este panorama, el oficialista señaló que será necesario buscar acuerdos con otros partidos para no sólo conseguir la Presidencia y derrotar a su oponente en segunda ronda, sino también por un asunto de gobernabilidad, uno de los principales obstáculos que han tenido las últimas administraciones por la conformación dividida de los Congresos y la realización de esfuerzos muy separados.

"El reto ahora cambia y es mucho lo que está en juego" , dijo a Alvarado a Radio Columbia, justo antes de afirmar que enfrentará la segunda parte de las elecciones con  "una intención de visualizar lo que sería un futuro gobierno, de manera responsable".

"La clave es dar gobernabilidad al país en un contexto complejo (...) un próximo gobierno, sea quien sea, no lo tiene fácil, tendremos que pedir apoyo; pedir apoyo a la gente que sabe, pedirle apoyo a otros partidos políticos, al sector productivo, al sector laboral sindical, hay que pedir apoyo" , señaló.

"La clave es dar gobernabilidad al país en un contexto complejo (...) un próximo gobierno, sea quien sea, no lo tiene fácil, tendremos que pedir apoyo", dijo el candidato.

"En este momento, un gobernante que crea que va a sacar el país adelante solo esta equivocado, necesitamos capacidad de diálogo y de entendernos y de encontrarnos" , puntualizó.

Entre los principales retos que deberá atender el próximo gobernante de Costa Rica será la estabilización de la situación fiscal del país, que cerró 2017 con un déficit del 6,2% del Producto Interno Bruto (PIB) y proyecta uno del 7,1% para este año si no se realizan reformas.

Estas reformas deberán ser coordinadas por el Gobierno y apoyadas por la Asamblea Legislativa, organismo que también cambiará sus 57 integrantes en mayo de este 2018 con la presencia de siete diferentes fracciones que no superan los 17 integrantes.

Otros retos serán continuar con la reducción de la pobreza, que alcanza el 20% de la población y bajó dos puntos porcentuales en los últimos tres años, campo en el que ya trabajó el candidato del PAC como exministro de Trabajo de esta administración.

En la primera ronda, celebrada este domingo 4 de febrero, Carlos Alvarado quedó segundo con un 21,66% de los votos válidos; por debajo de Fabricio Alvarado, que sumó un 24,91%.

El candidato oficialista se dice la opción de centro-izquierda y progresista frente a su oponente conservador del PRN, a quien deberá recortar una diferencia total de casi 66.000 votos en un padrón electoral compuesto por 3,3 millones de personas.

De ese total, deberá atraer a votantes que apoyaron a otras agrupaciones que no pudieron superar la primera ronda, como el Partido Liberación Nacional (PLN) y Unidad Social Cristiana (PUSC), el Partido Integración Nacional (PIN) y el Republicano Social Cristiano (PRSC), que juntos sumaron poco menos de un millón de votos el domingo pasado.