Bogotá. El candidato presidencial del izquierdista Polo Democrático, Gustavo Petro, dijo el lunes que demandará a la cúpula del gobierno de Colombia, acusándola de ordenar seguimientos e interceptaciones telefónicas a políticos de la oposición, magistrados y periodistas.

El anuncio se produjo en medio de la reactivación de un escándalo de espionaje, luego de que la Fiscalía General de la Nación ordenara la captura de cinco antiguos funcionarios del controvertido Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) implicados en las interceptaciones ilegales y seguimientos.

Uno de los comprometidos en la investigación sugirió que las órdenes de interceptar las comunicaciones telefónicas y hacer seguimientos provenían directamente del Palacio de Nariño, la sede de la presidencia de Colombia.

"No me cabe ninguna duda que el responsable político de este crimen y la violación de los derechos fundamentales de mi familia y de otras personas es el presidente de la República, Alvaro Uribe", dijo Petro al denunciar que su padre y sus hijos también fueron víctimas de las escuchas y los seguimientos como parte de una campaña para desprestigiarlo.

"Voy a entablar denuncias contra la cúpula del despacho de la presidencia", precisó el líder opositor.

El gobierno colombiano negó que funcionarios de la presidencia hubieran ordenado seguimientos e interceptaciones telefónicas.

"Ningún funcionario de la Casa de Nariño se ha reunido con servidores públicos con el fin de dar instrucciones u ordenar interceptaciones o seguimientos a magistrados, políticos o persona alguna", dijo un comunicado del gobierno.

El ministro del Interior Fabio Valencia calificó como reprochable la conducta de algunos funcionarios del DAS que realizaron las interceptaciones, pero desmintió la responsabilidad del presidente y el gobierno.

"El señor presidente ha sido una persona que durante su mandato ha insistido en que no se vulnere el Estado de derecho. No hay, ni hubo ningún funcionario de la Casa de Nariño que haya dado ninguna instrucción que viole la ley, ni en este caso de las chuzadas, ni en ningún otro", dijo Valencia.

En medio de la reactivación del escándalo surgieron versiones según las cuales hubo dispositivos instalados en la sede de la Corte Suprema de Justicia para escuchar las posiciones de los magistrados.

El presidente encargado de la Corte Suprema de Justicia, Jaime Arrubla, se declaró perplejo por las revelaciones de los implicados y dijo que todo señala que las órdenes de espionaje salieron de la Presidencia.