Bogotá. El candidato presidencial colombiano Gustavo Petro, un exguerrillero de izquierda que fue alcalde de Bogotá, dijo que busca cambiar el modelo económico dependiente del petróleo y del carbón con una reforma agraria que subiría impuestos a dueños de tierras improductivas para aumentar la producción del campo.

El economista de 57 años, candidato de la coalición Colombia Humana, ocupa el segundo lugar en los sondeos de intención de voto hacia las elecciones del 27 de mayo, después de ganar en marzo las primarias abiertas de la izquierda.

Petro ahora quiere ser el primer presidente de izquierda en el país de 50 millones de habitantes con una sociedad conservadora para trasformar la nación y comenzar a reducir la abismal desigualdad social.

Aunque su gestión en la alcaldía fue polémica por un fallido modelo de contratación para la recolección de basuras, amplió el suministro mínimo de agua potable, entregó alimentos y otorgó subsidios en el transporte público para los más pobres.

"En realidad yo quiero transformar el país (...) desde la perspectiva de la democracia y la justicia social", dijo Petro en una entrevista con Reuters este martes por la tarde. "El núcleo generador de problemas en Colombia es la desigualdad social".

"En realidad yo quiero transformar el país (...) desde la perspectiva de la democracia y la justicia social", dijo Petro al tiempo que aseguró que "el núcleo generador de problemas en Colombia es la desigualdad social".

El político, que además de alcalde de la capital -el segundo cargo de elección popular más importante de Colombia- fue senador, culpa de la brecha social a la clase política tradicional, a la que acusa de haberse mantenido en el poder por décadas para enriquecerse y resguardar sus privilegios.

Y para comenzar a cerrarla propone construir un sistema gratuito y universal de acceso a la educación terciaria, una banca pública que garantice crédito a bajo costo a pequeños y medianos empresarios y una reforma agraria.

Con esta última iniciativa busca aumentar los impuestos a propietarios privados de grandes extensiones de tierras que no las estén explotando para obligarlos a vender al Estado a fin de que campesinos pobres las trabajen. Pero esta idea es una de las más polémicas y ha generado temor entre inversores que la ven como una suerte de expropiación, algo que Petro niega.

"Una de las políticas es democratizar esa tierra fértil a través de ponerles impuestos por no ser productivas", dijo, aclarando que la medida llevaría a bajar el precio de las tierras por la menor renta que producirían y que se aplicaría a partir de extensiones de 500 hectáreas.

El candidato aseguró que respalda el acuerdo de paz que cerraron el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para desmovilizar a gran parte de la mayor guerrilla del continente, integrar a sus miembros a la sociedad y crear un partido político.

Reforma tributaria sin exenciones. Petro, que ya fue candidato presidencial en 2010, afirmó que Colombia tiene 15 millones de hectáreas de tierras fértiles, de las cuales solo cuatro millones son productivas, y que su plan es comprar con bonos de deuda pública interna grandes territorios de pastizales para convertirlos a la agricultura.

"No estoy pensando en una agricultura de jornaleros, estoy pensando en una agricultura de 'farmers', de granjeros, es decir de propietarios de tierra", explicó.

Consciente del déficit fiscal de la cuarta economía de América Latina que sufre una desaceleración, Petro admitió que impulsará una reforma tributaria que gravaría el pago de dividendos, el envío al exterior de utilidades de empresas y que eliminaría las exenciones tributarias que benefician a grandes empresarios e inversionistas.

 

Para impulsar sus reformas buscaría formar una coalición de izquierda y centro en el Congreso, pero advirtió que si el parlamento rechaza sus reformas a la salud, la educación y la justicia, impulsaría "un mecanismo constituyente".

En el frente internacional, dijo que su prioridad será la lucha contra el cambio climático.

Petro, quien dice que su potencial electoral está entre los jóvenes y los pobres, anunció que tendrá reglas de juego claras con los inversores, a quienes les anunció que apartará poco a poco la economía del petróleo y el carbón, que son hoy los mayores generadores de divisas.

"El Gobierno de la Colombia Humana es un gobierno que le dice al mundo nosotros queremos separarnos progresivamente del carbón y del petróleo", afirmó después de calificar a la actividad extractiva como fuente de corrupción y contaminación.

"¿Por qué? Porque queremos luchar contra el cambio climático y porque nos sirve esa transición hacia una economía productiva para construir nuestra propia paz y democracia", concluyó.