Bogotá. Los equipos que diseñan la política económica de los dos principales candidatos a la Presidencia de Colombia planean reducir el creciente déficit fiscal del país, impulsando el crecimiento a través de la inversión y recaudando más impuestos de la clase media.

Asesores del candidato oficialista y ex ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, sostienen que Colombia tiene que salir de sus problemas fiscales mientras que el ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus se empeñará en combatir la corrupción y los subsidios a los ricos.

Ambos respaldan el libre comercio y enfrentarán el impacto de la apreciación del peso creando cuentas de ahorro en el exterior para aprovechar el naciente auge petrolero y minero.

Las elecciones del 30 de mayo prometen ser unas de las más reñidas de los últimos años y probablemente el ganador sólo se conocerá después de una segunda vuelta el 20 de junio, debido a que ninguno de los dos candidatos obtendría más de la mitad de los votos.

El economista Juan Carlos Echeverry, el probable ministro de Hacienda en un eventual Gobierno de Santos, enfatiza en la necesidad de promover el sector agrícola para balancear el efecto del "boom" minero y petrolero, mientras aumenta el impuesto sobre los ingresos a la clase media.

Salomón Kalmanovitz, un antiguo miembro de la Junta Directiva del Banco Central y posible ministro de Hacienda del candidato Mockus, pondría fin a los beneficios tributarios concedidos a los colombianos ricos en los últimos ocho años por parte del presidente Alvaro Uribe.

Exenciones. "Tendremos que eliminar todas las exenciones y subsidios -como los de las zonas francas creadas por Uribe, que no agregan valor económico", dijo Kalmanovitz.

"Colombia perdió dos puntos porcentuales del PIB a través de esos subsidios el año pasado", explicó.

Ambas campañas coinciden en que simplificarán y ampliarán el cobro a más productos y servicios bajo el Impuesto al Valor Agregado (IVA) que los colombianos pagan.

También, se esfuerzan por buscar medidas para recortar el déficit fiscal del Gobierno, que se espera se amplíe a 4,5% del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2010 frente al 4,2% del PIB en el 2009.

El déficit es un impedimento clave para que Colombia recupere plenamente el grado de inversión de su deuda, que se perdió durante la crisis de la década anterior.

Promover el desarrollo económico es crucial para el esfuerzo de mejorar las calificaciones crediticias del país, de acuerdo con Echeverry.

"Colombia está exigiendo demasiado a la inversión. Eso lastima nuestra competitividad con relación a México y Brasil. Tenemos que aumentar las empresas que hacen negocios aquí", afirmó.

"Lentamente, aumentaremos los impuestos a la gente, incrementando las tarifas que se cobran a través de los ingresos personales. Actualmente, una persona que gana 3,5 millones de pesos al mes (1.780 dólares), que es un alto salario en Colombia, no paga impuestos al salario. Necesitamos que esa gente gradualmente empiece a contribuir", explicó.

En un eventual Gobierno, Santos propondrá que ese "piso" al cobro del impuesto al salario baje a 2,8 millones ó 3 millones de pesos al mes, reveló Echeverry.

Cero tolerancia.  Mockus, un matemático que ocupó dos veces la alcaldía de Bogotá, es conocido como un hombre que no tolera la corrupción y que tiene poca paciencia para negociar con los legisladores.

Sin el respaldo de los dos mayores partidos políticos del país en el Congreso, Mockus dijo que apelará directamente al pueblo para que respalden sus propuestas.

Muchos inversionistas no están seguros de lo que hará este político poco ortodoxo, que a veces divaga en sus discursos.

Kalmanovitz puntualiza que los logros fiscales como alcalde de Bogotá son un antecedente de lo que podría mejorarse en las finanzas públicas del país.

"Los impuestos representaban hasta 2% del PIB de la ciudad cuando empezó su primer periodo en 1995. Cuando terminó su segundo periodo en el 2003, los impuestos representaban 7% del PIB", dijo Kalmanovitz.

"Antanas va a intentar hacer para Colombia lo que hizo en la ciudad, incrementando el recaudo tributario e invirtiendo de una manera productiva y eficiente", afirmó.

Kalmanovitz sostuvo que 30% de la base de cobro del impuesto sobre la renta no se paga, y otro 20% no lo hace mediante el IVA.

El experto dijo que quiere cortar las tasas de evasión de impuestos a la mitad mediante un cobro más coactivo y con la digitalización de los procesos para aumentar la transparencia.

Pero el recorte del déficit no será una tarea fácil, considerando que el desempleo urbano supera 12%, la difícil situación del sistema de salud, la rampante evasión, y las destruidas carreteras por las que los bienes agrícolas necesitan ser sacados a los puertos.

Otro problema es la fortaleza del peso, de casi 11% en los últimos 12 meses, lo que impacta a los sectores exportadores.

"Un peso fuerte significa una reducción de ingresos, así que debemos reducir los costos. La mejor manera de hacerlo es mejorar la infraestructura, particularmente las carreteras y puertos para ayudar a los agricultores a llevar los productos a los mercados", afirmó Echeverry.