Los candidatos a la presidencia de Paraguay coincidieron en la necesidad de acabar con el "clientelismo" en el país en un "debate" televisado en el que el colorado Horacio Cartes destacó por sus propuestas concretas para combatir los principales problemas sociales.

El liberal Efraín Alegre, el socialista Mario Ferreiro y Miguel Carrizosa, del conservador Patria Querida, participaron junto a Cartes en un "debate" que, en realidad, fue una sucesión ordenada de respuestas a preguntas sobre salud, educación, combate a la pobreza y defensa del medioambiente.

No hubo confrontación entre los cuatro candidatos a la presidencia en los comicios del 21 de abril, en los que Paraguay elige al sucesor del presidente Federico Franco, que culmina el mandato iniciado en 2008 por el destituido Fernando Lugo.

Cartes, al que las encuestas otorgan dispar ventaja sobre su principal rival, Alegre, censuró que el presupuesto para combatir la pobreza aumentó en un 377% entre 2008 y 2012 pero sus índices no bajaron "ni un sólo dígito".

Un tercio de la población paraguaya vive en la pobreza y Cartes, en un rechazo de los programas públicos para este sector, propugnó que hay que "enseñarles a pescar, no a darles el pescado".

En materia de educación, el aspirante del Partido Colorado prometió ampliar la enseñanza pública gratuita escolarizando a los niños a partir de los tres años, con el objetivo de que el 80% de ellos ya estén yendo al colegio para 2018.

También aseguró que, de ganar la presidencia, invertirá US$1.300 millones en cinco años para garantizar que el 75% de los hogares reciban agua potable y el 55% dispongan de alcantarillado.

Y aumentará, dijo, de los US$800 millones actuales a US$3.000 millones el presupuesto hasta 2018 para garantizar que la salud "llega a todos los rincones del Paraguay", con un novedoso sistema de clínicas móviles.

"¿De qué salud me habla si su negocio lo que hace es matar a la gente (...) si su negocio es la enfermedad?", replicó Alegre sin mencionar a Cartes pero sí a sus empresas tabacaleras y de bebidas alcohólicas.

Alegre, que respondió con vaguedades a muchas de las preguntas, sugirió subir los impuestos al tabaco y defendió los logros cosechados por el actual sistema de Seguridad Social y la necesidad de universalizarlo, para que los más pobres accedan a él, con una inversión que cifró en US$1.000 millones.

Como en "debates" anteriores, solo Ferreiro defendió la necesidad de hacer más fuerte al Estado paraguayo y Carrizosa insistió en lo contrario, en que "el dinero sobra" y hay que saber gestionarlo con transparencia cambiando un modelo de país que es "viejo, prebendario y clientelista".

"El honesto parece ser un virus en Paraguay y esta es la cultura que tenemos que cambiar", propuso Carrizosa.

El liberal Alegre aprovechó la ronda de preguntas y respuestas de hoy para insistir en un "cara a cara" con el colorado Cartes.

Cinco diferentes encuestas de la última semana otorgan a Cartes una ventaja que va del 1,2% al 13,5% sobre Alegre y colocan a ambos muy por encima de Ferreiro, Carrizosa y el resto de los pretendientes presidenciales.

El 21 de abril, 3,5 millones de paraguayos están convocados a las urnas para elegir a su presidente, vicepresidente, miembros de las dos cámaras legislativas y representantes de las gobernaciones.