Sao Paulo. Los candidatos a la Presidencia de Brasil iniciaron este jueves la campaña electoral para los comicios del 7 de octubre, menos el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, preso por corrupción y quien se tuvo que resignar a lanzar sus proclamas por redes sociales.

Siete de los trece candidatos participaron en un encuentro en Sao Paulo -el mayor colegio electoral del país- organizado por el Grupo Mujeres de Brasil en el que defendieron una mayor inclusión de la mujer en los espacios de liderazgo.

El ultraderechista Jair Bolsonaro, al frente de las encuestas con un 17% de los apoyos en un escenario sin Lula y con un largo historial de expresiones machistas y homófobas, estuvo ausente y no tuvo agenda pública, pero sí presentó un recurso contra la candidatura del ex presidente.

La incertidumbre se ha instalado en una campaña que aún gira en torno a la situación de Lula, registrado la víspera como candidato por el Partido de los Trabajadores (PT), a pesar de estar virtualmente inhabilitado tras ser condenado en segunda instancia.

La incertidumbre se ha instalado en una campaña que aún gira en torno a la situación de Lula, registrado por el Partido de los Trabajadores, a pesar de estar virtualmente inhabilitado.

En el foro en Sao Paulo, los siete candidatos reconocieron la necesidad de impulsar políticas públicas que reduzcan la brecha salarial y de oportunidades que existe actualmente entre hombres y mujeres en el gigante sudamericano.

La ecologista Marina Silva dijo que "en un mundo en crisis" es "fundamental" la "inteligencia" y "capacidad" de las mujeres, mientras que el socialdemócrata Geraldo Alckmin, ex gobernador del estado de Sao Paulo, aseveró que "no puede haber ningún tipo de distinción" entre géneros "y mucho menos discriminación".

El laborista Ciro Gomes manifestó que "la miseria y la desigualdad es especialmente concentrada entre las mujeres" y propuso "empoderarlas" para acabar con los "problemas" del país.

Por su parte, el ex ministro de Hacienda Henrique Meirelles se comprometió a que el 30% de los puestos en los Consejos de Administración de las empresas estatales brasileñas sean ocupados por ellas.

En un escenario sin Lula, Bolsonaro encabeza las encuestas con un 17% de las intenciones de voto y por detrás se sitúan Marina Silva (13%), Ciro Gomes (8%) y Alckmin (6%), mientras que el resto de los aspirantes no llegan al 2%, de acuerdo con los últimos sondeos.

La campaña electoral empezará una nueva etapa a partir del próximo 31 de agosto, cuando los candidatos dispondrán de tiempo de propaganda gratuita en radio y televisión en función de la representación parlamentaria de su partido.