Washington. Después de meses de criticar la forma en que el presidente Barack Obama ha manejado la crisis económica, los aspirantes republicanos a la Casa Blanca se están asestando algunos de sus golpes más fuertes entre sí.

A medida que la carrera por la nominación presidencial republicana 2012 cobra impulso, el favorito Mitt Romney y la ascendiente retadora, Michele Bachmann, están entrando en calor para dejar atrás a sus rivales mientras buscan mejorar su perfil.

Aunque el tono es relativamente amable para una campaña política estadounidense, la intensidad aumentó al tiempo que se acercan las primeras votaciones de nominación en febrero de 2012.

"Están tirando codazos más fuertes porque el paquete ya se ha formado, está claro que ya está y es hora de empezar a hacer movimientos", dijo el asesor republicano Ron Bonjean.

"Pasamos a la próxima fase: las presentaciones se terminaron y es hora de empezar a diferenciarse", dijo.

Tim Pawlenty, ex gobernador de Minnesota, que languidece en un solo dígito detrás de la mayoría de sus rivales en las encuestas de opinión, ha liderado la ofensiva.

Criticó el apoyo de Romney como gobernador de Massachusetts a una reforma de salud estatal que fue modelo para la ley federal de Obama. También lo acusó de eludir el debate del límite de la deuda y lo desafió en su cuenta de Twitter: "¿Qué dices @ MittRomney? Nos ayuda a contraatacar".

El ex gobernador de UTA Jon Huntsman se unió a él atacando el historial de Romney en la creación de empleos en Massachusetts. Dijo que los republicanos necesitan un candidato que "en realidad tenga algo de credibilidad cuando se trata de crecimiento del empleo" para ir contra Obama.

Romney, quien lidera la mayoría de las encuestas y recaudó más dinero que sus rivales en los últimos tres meses, mayormente ha tratado de mantenerse por encima de la disputa. Su campaña dijo que Romney generó una mejora importante en el mercado de empleos de Massachusetts.

Es seguro que la tensión aumente entre Romney y Huntsman mientras compiten por los votos republicanos más moderados y orientados a los negocios, particularmente en el estado de New Hampshire, donde ambos candidatos necesitan mostrarse fuertes para sostener sus ofertas.

El grupo republicano de contendientes a la Casa Blanca no ha entusiasmado a muchas personas de las bases del partido, dando la oportunidad de inscripción fuera de plazo por otros posibles candidatos como Rick Perry, el gobernador conservador de Texas.

En Iowa, donde se inicia la carrera de nominación, Pawlenty y Bachmann están compitiendo por el respaldo del gran bloque de conservadores sociales y religiosos del estado. Las encuestas muestran que Bachmann, congresista de Estados Unidos con una vigorosa forma de hablar, mantiene el liderazgo en el sector.