Lima. La campaña del favorito para la elección presidencial del Perú, Luis Castañeda, fue golpeada este martes por acusaciones de que su candidata a vicepresidente habría pagado para ubicarse en la fórmula electoral.

La denuncia, publicada en un diario local, fue rechazada por la candidata a la vicepresidencia Carmen Rosa Núñez y el partido de Castañeda, un político conservador, dijo que se trata de una "guerra sucia" a menos cuatro meses de los comicios presidenciales.

Según el diario Perú21, Núñez pagó 500.000 soles (US$178.000) para integrar la plancha presidencial de Castañeda, un pragmático ex alcalde de Lima que tiene 23% de las intenciones de voto, según una reciente encuesta.

La supuesta oferta de Núñez es casi dos veces mayor al aporte que los ciudadanos peruanos pueden hacer a un partido político en una campaña electoral, que es de unos 216.000 soles anuales (US$77.400), según fuentes electorales.

La información del pago habría sido obtenida de tres audios de conversaciones de Núñez, grabadas durante reuniones con personas de su entorno y enviadas al diario peruano.

Castañeda comparte el primer lugar de las preferencias electorales con el ex mandatario Alejandro Toledo, quien tiene también 23% de apoyo.

La legisladora e hija del ex presidente Alberto Fujmori, Keiko Fujimori, les sigue con 20%.

"Hay partes ciertas que son ciertas y otras partes son editadas, un audio netamente montado para hacer daño a mi candidatura y el de Castañeda", dijo Núñez a periodistas.

El militar retirado y candidato nacionalista a la presidencia, Ollanta Humala, que marcha cuarto en los sondeos electorales, pidió al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que se pronuncie ante el "ilegal" hecho que "mancha" a Castañeda.

"Da la impresión de que ese candidato está todavía con la mentalidad de Alcalde y ha querido licitar la vicepresidencia y al final ha terminado haciendo una adjudicación directa por esa plata", dijo Humala, tras inscribir su candidatura en el JNE.

Guerra sucia. Núñez es esposa, actualmente separada, de uno de los principales colaboradores del candidato presidencial Pedro Pablo Kuczynski, que figura en el quinto lugar de las encuestas con 5% de las preferencias electorales.

En una conferencia de prensa, Marco Parra, secretario general del partido Solidaridad Nacional -que postuló a Castañeda- rechazó las acusaciones y pidió a la fiscalía realizar una investigación de presuntas interceptaciones telefónicas de conversaciones privadas.

"La guerra sucia ya empezó (...) no nos vamos a prestar a que este tipo de manejo sucio domine esta campaña presidencial", dijo Parra a periodistas.

En la denuncia periodística se afirma que la candidata a la vicepresidencia de Castañeda ofreció un total de 700.000 soles para financiar la campaña de Castañeda, incluyendo apoyo para la campaña en el norte de Perú y además de 37 camionetas.

"Castañeda la aceptó por el dinero", dijo el esposo de Núñez, el actual alcalde de Trujillo, César Acuña, quien apoya la candidatura presidencial de Kuczynski.

Pero Núñez se defendió y dijo que su esposo y rival político necesita "orientación psicológica".

La campaña presidencial para los comicios del 10 de abril se asoma como una de más ásperas de los últimos tiempos en Perú y analistas vislumbran graves denuncias entre los candidatos, que desplazarían a la discusión de propuestas concretas.

Perú registra uno de los crecimiento más rápidos del mundo y el año pasado se habría expandido casi 9%, debido al fuerte dinamismo de sectores vinculados a la demanda interna como construcción y manufactura, que han relegado a un segundo plano a su tradicional motor, la minería.

Los tres primeros candidatos con mayor opción para la Presidencia apuestan por mantener el mismo modelo económico. Sólo el nacionalista y militar retirado Humala es temido por los inversionistas por su discurso anti mercado y contra una mayor apertura comercial, postura que ha moderado últimamente.