San José. El exministro de centro izquierda Carlos Alvarado Quesada y el cantante evangélico Fabricio Alvarado Muñoz están en un empate técnico cuando faltan cuatro semanas para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Costa Rica, según un sondeo divulgado el martes.

El aspirante oficialista Alvarado Quesada registró un 41% de la intención de voto frente al 39% del ex diputado ultraconservador Alvarado Muñoz, según una encuesta de la estatal Universidad de Costa Rica (UCR) que tiene un margen de error del 3,1%.

El estudio, realizado el 27 y 28 de febrero con 1.000 entrevistas telefónicas, calcula que todavía un 20% de los costarricenses están indecisos, por lo que la recta final de la campaña sería decisiva para el balotaje del 1 de abril.

En los sondeos de la firma privada OPol Consultores, el aspirante cristiano ha mantenido una sólida ventaja de dos dígitos respecto a su rival desde que se impuso en la primera vuelta de los comicios celebrados a principios de febrero.

El debate sobre valores y creencias ha marcado la campaña desde la primera vuelta, cuando la Corte Interamericana de Derechos Humanos pidió al país reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo, opacando la discusión sobre cómo aplacar el creciente déficit público y la criminalidad.

El carismático predicador de 43 años mantiene apoyos más fuertes entre las mujeres y en las provincias costeras de menor desarrollo socioeconómico, después de que su agenda ultraconservadora y su oposición al matrimonio homosexual calara en un país muy religioso, según el estudio de la UCR.

Por su parte, el candidato oficialista capta más potenciales votantes entre los jóvenes y profesionales de las zonas más urbanas del Valle Central, que buscan mantener a Costa Rica como bastión del progresismo en la conservadora Centroamérica pese a los escándalos de corrupción que salpicaron al actual Gobierno.

El debate sobre valores y creencias ha marcado la campaña desde la primera vuelta, cuando la Corte Interamericana de Derechos Humanos pidió al país reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo, opacando la discusión sobre cómo aplacar el creciente déficit público y la criminalidad.

El inesperado ascenso de Alvarado Muñoz por su oposición frontal a la Corte mostró la creciente influencia de las religiones protestantes en la política nacional, donde los católicos siguen siendo mayoría, con un 55% según el sondeo, seguidos por los evangélicos con un 22%.