En su momento de diálogo, Henrique Capriles rechazó la situación violenta del país. Entre sus acusaciones, estuvo presente la situación económica, la cual considera crítica. "Hay que buscar la forma de ver cómo este país se une".

El opositor acusó a Maduro de no respetar a parte de la población, llamándolos "fascistas" y "amenazándolos todo el tiempo". "Para pedir respeto tenemos que respetar", dijo.

El gran reto para el presidente, expresó, es gobernar teniendo a una mayoría en contra. Su responsabilidad es con todo el país.

Capriles expresó que el deber de quienes dialogan es ceder en las posiciones intransigentes para poder cambiar "o esto revienta".