Caracas, Andina. Caracas se convertirá la próxima semana en la ciudad más vigilada de la región, debido a la visita de 33 jefes de Estado y de Gobierno que asistirán a la cumbre constitutiva de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), se informó este viernes.

El gobierno venezolano se abstuvo de ofrecer detalles sobre el número de efectivos que designará a la seguridad de los mandatarios, pero se espera que la presencia policial sea significativa durante la reunión programada para el 2 y 3 de diciembre próximo.

"El despliegue de seguridad será enorme y costosísimo. Habrá helicópteros patrullando el aire, vehículos antimotines y restricciones en diversos puntos de la ciudad", dijo a Notimex Iván Carratú, exjefe de la Casa Militar (Estado Mayor Presidencial).

Carratú, también exagregado militar en Washington, señaló que "a Venezuela le corresponde brindar la seguridad en el operativo de traslado desde el aeropuerto internacional Simón Bolívar hasta Caracas, en unidades protegidas y escoltadas".

"Es un riesgo grandísimo el que corre el Estado venezolano al hacer este evento, por el nivel de inseguridad que vive el país", expresó el ex director del Instituto de Altos Estudios de Defensa Nacional.

Según fuentes diplomáticas, los líderes latinoamericanos y del Caribe se hospedarán en hoteles internacionales ubicados en el conurbado municipio Baruta, del limítrofe estado Miranda, en el sector este de Caracas.

Las reuniones se realizarán en el fuerte Tiuna, una fortaleza militar ubicada al suroeste de la ciudad, informó una fuente diplomática.

Con una extensión estimada en 172 hectáreas, el fuerte Tiuna es el complejo militar más importante de Venezuela, y sede del Ministerio de Defensa y de la Comandancia General del Ejército.

El fuerte Tiuna es un área muy recluida que tiene perímetros de seguridad y hacia donde se impide el acceso abierto al público. "Es un sitio de resguardo ideal para realizar este tipo de actividad", agregó Carratú, en declaraciones que recoge el portal SDP Noticias.

El militar retirado sugirió que el gobierno del presidente Hugo Chávez escogió ese lugar para poder controlar mejor la seguridad de los mandatarios y evitar el contacto de los líderes con la gente en las calles ante eventuales manifestaciones opositoras.

"El ambiente social tenso obliga al gobierno a buscar un espacio donde no haya ni contacto con la gente en las calles, ni que la gente pueda acercarse adonde están esas delegaciones a manifestarse", dijo Carratú.