La Habana. El presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos celebró misa este jueves en el principal santuario de Cuba, como parte de los esfuerzos de la Iglesia por tender puentes entre los países enemistados desde la Guerra Fría.

El cardenal Francis George, arzobispo de Chicago, ofició en la Basílica de la Caridad del Cobre, lugar de peregrinación para decenas de miles de cubanos en la cima de una pintoresca colina salpicada de palmas reales en las afueras de Santiago de Cuba, la segunda ciudad del país a 870 kilómetros al este de La Habana.

"El objetivo fundamental es el intercambio entre las iglesias, pero creo que mientras más canales de comunicación se establezcan será mejor", dijo a Reuters el arzobispo de Santiago de Cuba, Dionisio García.

"Creo que todo intercambio favorece también otras áreas de la vida personal, de la vida eclesial y de la vida del país", añadió García, que es presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.

Tras varias décadas de tensa convivencia con las autoridades comunistas, la Iglesia Católica ha ido ganando espacios y emergió este año como actor en el debate social de la nación.

El líder de la Iglesia Católica en Cuba, el cardenal Jaime Ortega, dijo en abril que el diálogo con Estados Unidos era vital para sacar al país del "círculo crítico" en que se encuentra.

Cuba y Estados Unidos están enfrentados desde el triunfo de la revolución de Fidel Castro en 1959, que transformó la isla en una nación comunista. Más de un millón de exiliados cubanos viven en Estados Unidos.

Washington lleva casi medio siglo intentando forzar un cambio de sistema en Cuba mediante un embargo comercial al que la Iglesia Católica se opone y La Habana responsabiliza por muchos de sus problemas económicos.

El presidente Barack Obama prometió relanzar las relaciones con Cuba y tomó medidas para facilitar los contactos personales entre los cubanos a ambos lados del Estrecho de Florida, pero una serie de incidentes diplomáticos frenaron el acercamiento.

La Iglesia Católica, sin embargo, ha tomado la iniciativa y organizó este mes una conferencia en La Habana donde académicos exiliados en Estados Unidos y residentes en Cuba discutieron sobre diálogo y reconciliación.

El cardenal George llegó a Cuba tras una visita oficial del canciller del Vaticano, el arzobispo francés Dominique Mamberti, que fue recibido por el presidente Raúl Castro.

Su paso también ocurre en medio de un insólito diálogo sobre la situación de los presos políticos entablado en mayo por la Iglesia Católica con Castro, que condujo hasta ahora a la excarcelación de un opositor parapléjico y a discretas mejoras en las condiciones de detención de otra docena.