Tegucigalpa. El cardenal hondureño, Óscar Andrés Rodríguez, denunció que ha sido amenazado a muerte y reveló que varios sacerdotes también han sido intimidados a través de una serie de agresiones contra la Iglesia Católica en Honduras.

El líder religioso denunció que existen templos que han sido asaltados hasta en cuatro ocasiones y lamentó que las agresiones lleguen hasta los extremos de secuestrar a sacerdotes de la Iglesia Católica.

"Hubo un sacerdote secuestrado que se liberó milagrosamente, tenemos amenazas personales, pero hay parroquias que son víctimas de amenazas más allá del robo; mire, con la violencia no podemos callarnos", manifestó Rodríguez en una comparecencia ante el programa "Frente a frente" de la Corporación Televicentro.

"Le quitaron el carro, lo llevaron por montes y boca abajo él escuchó que les ordenaron por teléfono ir a otro lado y lo dejaron y él recuperó su libertad milagrosamente; no decimos el nombre para evitar males, ese es el camino equivocado", denunció el cardenal al referirse al caso de un presbítero.

El cardenal expresó que nadie podrá debilitar a la Iglesia Católica en el país.

"Hay quienes creen que destruyendo al pastor se dispersará la Iglesia y eso no es cierto, ya son ideologías desfasadas y no llegaron a nada".

Rodríguez dijo que la Iglesia ha vivido momentos tristes a consecuencia de los acontecimientos políticos suscitados el 28 de junio de 2009.

"Hubo un momento triste y doloroso, me hizo reflexionar mucho sobre las palabras de Jesucristo: ‘perdónalos porque no saben lo que hacen’, esa gente solo manejó un poco la información, hubo mucha desinformación".

"Un ex premio nobel de la paz de Argentina, Adolfo Pérez Esquivel, me escribió una carta muy injuriosa, reprochable; él nunca me escuchó, solo se guió por lo que decía el Clarín, y algunos actuaron en forma primaria. La jerarquía eclesiástica en América Latina debe adoptar ciertas posiciones y denunciar y pronunciarse sobre los hechos. Hay filosofías que vienen de principio del siglo 19, dicen que cuando una idea no se pueda contrarrestar con otra idea, hay que atacar a la persona, y eso será un búmeran".

El cardenal pidió a los hondureños iniciar el año con paz interna, en gracia y con la verdad, a la vez que recomendó se forjen propósitos para eliminar la rutina y que se respete el don de la vida y se enseñe a los niños a respetarla.

Agresiones. Sobre las agresiones que ha recibido de parte de algunos seguidores del ex presidente Manuel Zelaya, el cardenal manifestó que "el evangelio nos dice que tendremos persecución por causa de la palabra y de la verdad; mire el hijo de Dios, qué no le dijeron, y el discípulo no debe ser menos; él nos da fortaleza y la oración, Dios dice que perdonemos".

"Yo les digo que no tengo enemigos, nunca he hecho mal a nadie, no guardo rencor y perdono a todos los que me adversan; al principio duele la injusticia, pero ya están perdonados, eso no me hace sufrir y yo amo aun a los que no me aman… yo vivo en paz", sostuvo Rodríguez.

Al ser consultado sobre si las acciones del gobierno encaminadas a anular los juicios que hay en contra de Manuel Zelaya podrían ser un mal camino para el país, el sacerdote de la Iglesia Católica expresó que no se puede caminar en forma negativa o en retroceso.

"Yo creo que es oportuna la reflexión, no podemos empezar el año nuevo en forma negativa y hay quienes quieren caminar en retroceso, en la vida de cada persona y en la vida social no se puede caminar para atrás y no podemos vivir con tortícolis permanente viendo para atrás".

"Si solo vemos el pasado no podremos alcanzar las metas de desarrollo, eso solo sirve para evitar los mismos errores; la democracia no es manipulación de leyes para satisfacer al que está de turno, la doctrina social de la iglesia dice que no puede prevalecer el bien de uno por sobre los demás", dijo.

Añadió que "cuando despega un avión no lo hace para cualquier lado, hay plan de vuelo y lo autoriza la autoridad. Hay quienes no son ciudadanos porque no son conscientes de su responsabilidad y debemos seguir la aerovía segura, no podemos ir por la vía equivocada, debemos ir en paz, justicia, y esto nos permite ver un horizonte más amplio y a dónde vamos; cada gobierno debe virar para entregar un país mejor del que recibió, y eso en la verdad y lo correcto, y las maniobras malas siempre son descubiertas".

Sobre los ataques de todas aquellas personas que lo cuestionan y lo acusan de defender a los ricos, el cardenal expresó que "los que nos atacan nunca han hecho nada por los pobres".

"La paz debe ser la meta en Honduras y eso no se construye con odio o mentiras, se construye con verdad y vida; usted no puede tener paz si vive mintiendo, aparentando lo que no es, el que miente llega a crear sus propias mentiras, construye en su persona un edificio grande sin cimientos y se derrumba; esa paz existe, hay que enseñarles a los niños la paz por la vida... es increíble que haya gente capaz de matar un ser humano", enfatizó.