Santo Domimgo. La Comunidad del Caribe (Caricom) expresó este miércoles su inquietud por las políticas migratorias que se aplican en República Dominicana, y que según el organismo amenaza con la deportación de miles de inmigrantes haitianos y de sus descendientes radicados en este país.

El Caricom dijo que República Dominicana decidió no extender un plazo para permitir la regularización de extranjeros indocumentados en su territorio, pese a que sólo 6.937 personas se inscribieron en el programa, "número muy inferior" con respecto a las más de 100.000 personas que son "vulnerables a la expulsión" de este país.

El pasado 1 de febrero expiró el plazo de un proceso de regularización de dominicanos de ascendencia haitiana "privados arbitrariamente de su nacionalidad", según el organismo por un dictamen del Tribunal Constitucional sobre la nacionalidad dominicana de septiembre de 2013.

A raíz del fallo, el gobierno dominicano lanzó el año pasado un plan de regularización de extranjeros nacidos en el país de padres en condición irregular, y un programa paralelo dirigido a extranjeros que ingresaron ilegalmente al territorio nacional, o que lo hicieron de manera regular pero ya excedieron el tiempo por el que fueron autorizados a permanecer en República Dominicana.

El gobierno dominicano ha dicho que 8.755 personas se han inscrito en el régimen especial para ajustar su situación, mientras otros 150.000 extranjeros han iniciado su proceso de regularización.

"La Comunidad del Caribe ha tomado nota con gran preocupación una serie de acontecimientos recientes que afectan gravemente a dominicanos de ascendencia haitiana y a migrantes haitianos en República Dominicana" , señaló el Caricom en un comunicado al que tuvo acceso Xinhua.

El bloque agregó que el desarrollo de estos hechos "preocupantes" tiene que ser colocado en el contexto de una sentencia del 22 de octubre del 2014 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que llamó al Estado dominicano a invalidar todas las disposiciones resultantes de la sentencia del Tribunal Constitucional, sentencia que el gobierno dominicano rechazó.

De hecho, República Dominicana se retiró el año pasado de la CIDH en respuesta a duras críticas de ese organismo sobre la aplicación de las nuevas políticas migratorias derivadas del fallo del Tribunal Constitucional, que determinó que una mujer de ascendencia haitiana no puede ser dominicana porque nació de padres cuya condición de "extranjeros en tránsito" (sin residencia legal) la excluye de optar por ese derecho.

Por otra parte, el Caricom condenó el "resurgimiento del sentimiento anti-haitiano" en República Dominicana, que según el organismo llevó a la muerte de un inmigrante haitiano el pasado 11 de febrero de 2015, a la profanación de la bandera haitiana y a la expulsión de un número creciente de haitianos sin verificación de su estatus migratorio.

"En vista de estos preocupantes acontecimientos, la Comunidad del Caribe mantiene su decisión de 'no relacionarse' con República Dominicana", señala el comunicado.

En noviembre del 2013, el Caricom suspendió las negociaciones de ingreso de República Dominicana a ese organismo, en rechazo a la sentencia del Tribunal Constitucional, que el bloque considera "violatorio de los derechos humanos".

La semana pasada, el presidente domunicano Danilo Medina reiteró su advertencia a la comunidad internacional sobre el derecho soberano que asiste a su país para imponer su propia política migratoria, que según defensores de los derechos humanos afecta a miles de inmigrantes haitianos y a sus descendientes nacidos en territorio dominicano.

El mandatario advirtió también que una vez concluida a mediados de este año la ejecución de los procesos de regularización que lleva a cabo su gobierno "no habrá más prórrogas", por lo que los extranjeros de cualquier nacionalidad que no se hayan regularizado estarán sujetos a los procedimientos establecidos por la ley, "siempre en el marco más absoluto del respeto a la dignidad de las personas".

La presencia masiva de indocumentados haitianos es causa frecuente de fricciones entre ambas naciones que comparten la isla Hispaniola, en el centro del Caribe.

La Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes de República Dominicana, difundida en el 2013, señaló que del total de extranjeros residentes en el país, 458.233 nacieron en Haití (87,3% de la población de inmigrantes radicados en territorio dominicano), y que otras 209.912 personas descendientes de padres haitianos nacieron en este país.

El Caricom culminó la semana pasada en Bahamas una cumbre de mandatarios en la que se esperaban debates sobre la inclusión de República Dominicana en el bloque regional, hecho que de manera oficial no se llegó a producir.