La Habana. El ex presidente estadounidense Jimmy Carter dijo este martes que no se encuentra en Cuba para "sacar del país" al contratista Alan Gross, sino que su presencia en La Habana es para mejorar las tensas relaciones entre los dos dos viejos enemigos ideológicos.

Carter se reunirá este martes con el presidente Raúl Castro, en el segundo día de su visita a Cuba cuyas expectativas iniciales eran que estaría buscando interceder por la liberación del contratista preso, pero no dio detalles sobre el caso en sus primeras declaraciones a periodistas en La Habana.

"Hemos hablado a algunos de los oficiales del caso del señor Gross, no estoy aquí para sacarlo a él del país", dijo Carter luego de visitar un centro de asistencia a ancianos en el corazón de La Habana.

"Estamos aquí para visitar a los cubanos, los jefes del gobierno y los ciudadanos privados. Es un gran placer para nosotros volver otra vez a La Habana. Espero que podamos contribuir a las relaciones mejores entre los dos países", agregó Carter en idioma español.

Carter, de 86 años, llegó este lunes a Cuba para una visita de tres días por invitación del gobierno de la isla, en medio de los preparativos para el congreso del gobernante Partido Comunista en abril, que aprobaría reformas económicas impulsadas por Castro.

"(Carter) se reunirá con el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro", dijo el martes el periódico estatal Juventud Rebelde.

Según una agenda oficial enviada a corresponsales, luego de la visita al convento en el centro histórico de La Habana, en la tarde está prevista la reunión con Castro.

A su llegada este lunes, Carter se reunió con líderes judíos y católicos. Tras los encuentros, Adela Dworin, líder de la comunidad judía en la isla, dijo a periodistas que el caso de Gross no fue abordado.

La visita a la isla levantó rumores de su posible mediación a favor de Gross, un contratista de 61 años condenado este mes en la isla a 15 años de cárcel por introducir equipos ilegales de comunicación satelital financiados por un programa del Gobierno estadounidense para promover la democracia en Cuba.

El caso irritó a Washington, frenando el tímido acercamiento del presidente Barack Obama tras su llegada a la Casa Blanca, que incluyó la flexibilización de reglas para viajes a la isla y el envío de remesas y reanudó el diálogo sobre migración y correo.

Se desconoce si Carter se reunirá con el ex presidente Fidel Castro, quien lo recibió en el 2002 durante su primera visita a la isla pero está alejado del poder desde hace algo más de cuatro años por enfermedad.

Durante su mandato, de 1977 a 1981, Carter adoptó las medidas más significativas hasta la fecha para mejorar las relaciones entre ambos países.

En 2002, llamó a Washington a poner fin a su embargo comercial contra La Habana, pero también dijo que la isla debía avanzar hacia la democracia y mejorar su desempeño en derechos humanos.