La Habana. El ex presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, concluyó este miércoles una visita a Cuba, donde abogó por la necesidad de poner fin a medio siglo de hostilidades con pasos como el levantamiento del embargo y la liberación de agentes cubanos y un contratista estadounidense.

Carter, de 86 años, fue despedido en La Habana por el presidente Raúl Castro, quien lo catalogó como un "hombre honesto" y calificó su visita como "buena" considerándola una ayuda para el avance "en los problemas comunes".

En una rueda de prensa antes de tomar el avión, Carter dijo que ambos países pueden hacer cosas para acabar con el diferendo, incluyendo la liberación de cinco agentes cubanos presos en Estados Unidos y del contratista Alan Gross condenado en La Habana.

"Nosotros deberíamos eliminar inmediatamente el embargo comercial que Estados Unidos ha impuesto al pueblo de Cuba", dijo Carter. "Creo que eso, más que ayudar, impide que veamos mayores reformas", enfatizó.

"Espero para el futuro de Cuba que todos los cubanos sean completamente libres y que todos los estadounidenses sean completamente libres para viajar aquí", agregó.

Castro dijo al despedirlo que su gobierno está dispuesto a dialogar con las autoridades estadounidenses pero sin que eso implique "subordinación".

"Hemos esperado años y años y estamos dispuestos a esperar otros tantos. Yo lo veré desde otro lugar", agregó, para reiterar la posición del gobierno cubano de conversar con su enemigo ideológico pero "sin condicionamientos".

“Muy buena reunión” con Gross. La estadía de tres días de Carter en Cuba -donde tuvo además reuniones con Fidel Castro, con líderes religiosos y con disidentes- levantó expectativas en torno al caso de Gross, que ha irritado a Washington y frenó los avances para un acercamiento entre ambos países.

Carter visitó en la mañana de este miércoles al contratista estadounidense, condenado a 15 años de cárcel este mes por repartir equipos de comunicación ilegales en la isla.

"Tuve una muy buena reunión esta mañana con Alan Gross. El obviamente profesa su inocencia", dijo.

Gross, de 61 años, fue sancionado este mes por el delito de "actos contra la independencia o la integridad territorial del Estado". Su esposa Judy Gross ha reclamado la liberación alegando que su hija y su madre padecen cáncer.

Cuba lo percibe como parte del plan de su país para derrocar el sistema.

"Espero que esos tribunales (a los que Gross apelará) lo declaren inocente del delito por el que se le juzgó, entonces posiblemente en el futuro se emita una orden ejecutiva para concederle un indulto por motivos humanitarios", agregó.

Carter también abogó por la liberación de cinco agentes de inteligencia cubanos condenados a largas penas en Estados Unidos desde hace 12 años.

"Espero que el señor Gross sea liberado y que los cinco cubanos regresen a Cuba", expresó.

Reunión con Fidel Castro. Un senador cubano-estadounidense criticó la visita de Carter a Cuba en una carta enviada al ex mandatario de Estados Unidos.

"Tenemos que reconocer (...) que son las acciones tiránicas e intolerantes de Cuba las que continúan definiendo el futuro de las relaciones entre EEUU y Cuba", dijo el senador Robert Menéndez, de Nueva Jersey.

Esta fue la segunda visita de Carter a Cuba, que en 2002 se convirtió en el primer presidente de Estados Unidos, en el cargo o retirado, que llegó a la isla tras la revolución de 1959 liderada por Fidel Castro que derrocó a un dictador apoyado por Washington.

Carter dijo este miércoles que se reunió con Fidel Castro, su anfitrión en 2002, pero ahora alejado del poder desde 2006 por razones de salud.

"(Está) aparentemente en buen estado de salud", dijo el premio Nobel por la Paz 2002 que más temprano en la mañana sostuvo encuentros con opositores cubanos.

Durante su mandato (1977-1981), Carter adoptó medidas más significativas hasta la fecha para mejorar los lazos bilaterales.