En su peor momento de aprobación popular y casi a modo de contraataque, el presidente de Paraguay, Horacio Cartes, afirmó que la ley de transparencia que promulgó su gobierno para erradicar la corrupción será uno de los legados que dejará su administración, en un mensaje televisado a todo el país al cumplirse tres años de su gestión.

Cartes, quien asumió como presidente el 15 de agosto de 2013, señaló además que la ley será "un legado para controlar también a administraciones futuras".

"Insistimos mucho en lograr la transparencia en el gobierno porque los paraguayos merecen saber cómo se maneja su dinero, porque debemos asegurar que el presupuesto se utilice en proyectos para el país y sobre todo, porque debemos controlar la corrupción", destacó Cartes.

En ese sentido, indicó que los gobiernos anteriores realizaron un "carnaval de corrupción en contrataciones" de funcionarios públicos, los cuales aumentaron en los 10 años previos en un 65 %, citó Efe.

Este aumento de cargos públicos provocó un incremento de US$2.500 millones en los gastos del Estado en el pago de los salarios de estos nuevos funcionarios, en su mayoría "operadores políticos", según Cartes.

Cartes también mencionó las inversiones en infraestructuras "que conducen al progreso, y generan empleos directos y muchas oportunidades".

Paraguay fue en 2014 el país número 100 en el mundo en adoptar una ley que facilita el acceso ciudadano a la información pública y que obliga a las instituciones estatales a divulgar todos los datos que no estén legalmente definidos como secretos.

El presidente explicó que durante sus tres años de mandato se han entregado 13.000 "soluciones habitacionales", lo que representa un aumento del 700 % en relación a cualquier otra administración pasada.

"Un desarrollo económico que no tiene en cuenta a los más débiles y desafortunados, no es un verdadero desarrollo", insistió.

Cartes también mencionó las inversiones en infraestructuras "que conducen al progreso, y generan empleos directos y muchas oportunidades".

Una encuesta reciente reveló que Cartes registra el peor porcentaje de aprobación popular de su gestión que fue posible gracias a un golpe blando que sufrió su antecesor Fernando Lugo, destituido tras un trámite parlamentario "express" que causó repudio nacional y en gran parte del mundo.