Washington. Los republicanos podrían ganar el control de la Cámara de Representantes en las elecciones de noviembre en Estados Unidos, reconoció el domingo el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

"No hay duda de que hay suficientes bancas en juego que podrían hacer que los republicanos ganaran el control, no hay duda sobre eso", dijo Gibbs a un programa de entrevistas de la cadena televisiva NBC al ser consultado sobre si los demócratas mantendrían su mayoría en la Cámara.

En los comicios del 2 de noviembre, los 435 asientos en la Cámara de Representantes serán sometidos a elección y también se elegirá a 36 de los 100 senadores.

El presidente Barack Obama tendrá problemas para impulsar su agenda política en el Congreso si los republicanos logran una victoria contundente en noviembre, poniendo fin a la mayoría de los demócratas en el Senado y los Representantes.

En la campaña para los comicios, Obama está tratando de convencer a los estadounidenses de que sus políticas económicas funcionan pero que sus resultados se verán en un tiempo.

"Entendemos que la gente este frustrada", dijo Gibbs. "El presidente está frustrado porque no hayamos visto mayores esfuerzos en la recuperación, pero eso no nos va a impedir a hacer lo que sabemos que es correcto, ni a implementar las políticas que sabemos van a sacar a flote al país", añadió.

Obama y sus colegas demócratas están lidiando con una serie de problemas y muchos analistas políticos ven la elección legislativa como un referendo nacional sobre las políticas del presidente.

La economía está luchando con altibajos y el desempleo ronda el 10%. La guerra en Afganistán ha dado algunos reveses militares y políticos, y el derrame de petróleo en el Golfo de México desató críticas sobre lo que la opinión pública califica como un respuesta lenta, desorganizada y demasiado blanda con BP Plc.

Un sondeo de Gallup publicado el 7 de julio mostró que el 38% de los votantes independientes aprueba el trabajo que hace Obama, frente a un 81% entre los votantes demócratas y sólo un 12% de los republicanos. La aprobación general de Obama es de un 46%.

Hace un año, la popularidad de Obama entre los votantes independientes era del 56%.