Los cancilleres de los países del ALBA se reúnen en Guayaquil, mientras que este domingo lo harán los de la Unasur en el mismo lugar, para analizar el asilo político otorgado por Ecuador al fundador de Wikileaks, el australiano Julian Assange, quien permanece refugiado en Londres.

Assange es reclamado por la policía inglesa para ser deportado a Suecia por un caso de abuso sexual, aunque los temores del empresario pasan por una posible deportación desde el país escandinavo a Estados Unidos, donde podrían condenarlo incluso a pena de muerte por los secretos de Estado difundidos a través de Wikileaks.

Los cancilleres de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) que se encuentran este sábado, sólo tienen en agenda el tratamiento del conflicto derivado entre Ecuador y el Reino Unido a raíz del otorgamiento por parte de Quito del asilo al fundador de Wikileaks, informó la agencia de noticias DPA.

El ALBA es una alianza subregional de países conformada por Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Ecuador, San Vicente y las Granadinas, y Antigua y Barbuda.

Mientras que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur, que incluye a Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela) celebrará también, a petición de Ecuador, una sesión extraordinaria de cancilleres mañana en Guayaquil, para considerar el mismo tema, según anunció la Cancillería de Perú en un comunicado.

En tanto la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó este viernes la propuesta de Ecuador de convocar a sus cancilleres a una reunión de urgencia en Washington para discutir la crisis entre Quito y Londres.

La resolución para celebrar el encuentro, que se realizará el próximo 24 de agosto en Washington, fue aprobada por 23 votos a favor -cinco más del mínimo necesario para lograr la requerida mayoría absoluta- y tres en contra: Estados Unidos, Canadá y Trinidad y Tobago.

Estados Unidos, donde el australiano teme ser juzgado por espionaje, "no forma parte de la Convención de 1954 de la OEA sobre el Asilo Diplomático y no reconoce el concepto de asilo político como una cuestión de derecho internacional", aseguró este viernes el Departamento de Estado de ese país.

Estados Unidos sólo concede asilo una vez que la persona se encuentra en suelo estadounidense, según contempla la Ley de Refugiados de 1980, aunque Washington recurre a sus embajadas para refugiar a personas, como en el caso del disidente chino Chen Guangchen, que permaneció varias semanas en la Legación estadounidense en Beijing.

La agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) distinguió entre asilo político, el que compete a la organización humanitaria, y diplomático, concedido por cuenta de un país. "A Assange se le otorgó el segundo. Por tanto, no es un refugiado", explicó el representante de la organización humanitaria, Adrian Edwards.

Según la Convención de Viena de 1951, un refugiado es una persona que, debido a "fundados temores" de ser perseguida por raza, religión, nacionalidad, grupo social u opiniones políticas, se halla fuera de su país y no puede o quiere, por ese miedo, acogerse a su protección.

"Es decir, el estatus de refugiado se recoge en la ley internacional, y el de asilo diplomático, en la ley de un país", afirmó Edwards.

Esta figura, la de asilo diplomático, sólo la utilizan los países de la Organización de Estados Americanos (OEA), que consagra la posibilidad de conceder asilo "en legaciones, navíos de guerra y campamentos o aeronaves militares, a personas perseguidas por motivos o delitos políticos", según la convención de Caracas de 1954.

Por su parte Australia confirmó este sábado que su representación diplomática en Washington está preparada para una eventual extradición de Assange a Estados Unidos, aunque se mencionan "planes de contingencia" porque "no existen pruebas" de que se efectivice la extradición.

El primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, defendió este sábado la independencia del sistema judicial de su país, después de que Ecuador concediera este jueves el asilo político a Assange, reclamado por la justicia sueca por supuestos delitos sexuales.

Sin embargo el coordinador de la defensa de Assange, el ex juez español, Baltasar Garzón, teme que si es extraditado a Suecia pueda ser entregado a Estados Unidos, donde se lo requiere por presunto espionaje tras la publicación de documentos secretos del Pentágono y el Departamento de Estado, por lo cual cree puede ser condenado a cadena perpetua o pena de muerte.

Pese a que fue advertido de que sería detenido apenas ponga un pie fuera de la embajada de Ecuador, Assange confirmó que este domingo hará una declaración pública "delante de la embajada", sin especificar si lo hará desde un balcón o desde el marco de la puerta de la representación, si salir a la calle.

En tanto en Londres, un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores británico declaró que Gran Bretaña está decidida "a trabajar con los ecuatorianos para resolver este caso amistosamente".