La Habana. Un rechazo en los sectores de izquierda  ha provocado el plan de despidos masivos que las autoridades cubanas iniciaron este miércoles en los ministerios de la Industria Azucarera, Agricultura, Construcción, Salud Pública y Turismo.

Raúl Castro fue tildado por los detractores de la medida como “capitalista explotador", e incluso, algunas agrupaciones apoyan el derecho a huelga, informó Infobae.com.

Es el caso de la Liga Internacional de los Trabajadores, colectivo que declaró que "la verdadera defensa del socialismo pasa hoy en Cuba por impulsar la lucha de los trabajadores contra este plan y exigir el derecho de huelga".

El régimen cubano responde que la política es un reordenamiento laboral, ya que los cubanos despedidos en un plazo de cinco años (1.800.000), se podrán integrar al sector privado.

El secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, Salvador Valdés, explicó en medios locales que los sindicatos velarán para que se cumpla cada paso del proceso.

Adicionalmente, las autoridades abrirán en octubre 178 licencias para oficios en pequeñas y medianas empresas y cooperativas urbanas para que los desocupados se inserten laboralmente.