Panamá. El presidente de Cuba, Raúl Castro, destacó este sábado aquí, en una histórica intervención en el sistema americano de cumbres, que las convicciones patrióticas del país caribeño prevalecieron a pesar del bloqueo impuesto por los Estados Unidos, cuyo fin demandó.

El mandatario comenzó su intervención con una broma en la que puso de manifiesto los años en los que La Habana estuvo excluida de las cumbres americanas: "Me dicen que tengo ocho minutos. Como me deben seis cumbres, seis por ocho, 48 minutos", sonrió, lo que provocó el primero de los varios aplausos que arrancó durante su alocución.

"Hemos soportado grandes penurias. El 77% de la población cubana nació bajo los rigores que impone el bloqueo. Pero nuestras convicciones patrióticas prevalecieron. La agresión aumentó la resistencia y aceleró el proceso revolucionario. Aquí estamos con la frente en alto y la dignidad intacta", enfatizó Castro.

Al hablar durante la VII Cumbre de las Américas que concluye hoy, Castro destacó el deshielo entre su país y Washington, aunque dejó en claro las "diferencias" entre las partes.

"Hemos expresado y le reitero ahora al presidente Barack Obama nuestra disposición al diálogo respetuoso y a la convivencia civilizada entre ambos Estados dentro de nuestras profundas diferencias. Aprecio como un paso positivo su reciente declaración de que decidirá rápidamente sobre la presencia de Cuba en una lista de países patrocinadores del terrorismo en la que nunca debió estar", sostuvo.

En cuanto a Caracas, sostuvo: "Venezuela no es ni puede ser una amenaza a la seguridad nacional de una superpotencia como los Estados Unidos. Es positivo que el presidente norteamericano lo haya reconocido".

En ese marco, mencionó que "hasta hoy, el bloqueo económico, comercial y financiero se aplica en toda su intensidad contra la isla, provoca daños y carencias al pueblo y es el obstáculo esencial al desarrollo de nuestra economía. Constituye una violación del Derecho Internacional y su alcance extraterritorial afecta los intereses de todos los Estados".

"Hemos expresado públicamente al presidente Obama, quien también nació bajo la política de bloqueo a Cuba y al ser electo la heredó de 10 presidentes, nuestro reconocimiento por su valiente decisión de involucrarse en un debate con el Congreso de su país para ponerle fin. Este y otros elementos deberán ser resueltos en el proceso hacia la futura normalización de las relaciones bilaterales", instó.

Por nuestra parte, dijo, "continuaremos enfrascados en el proceso de actualización del modelo económico cubano con el objetivo de perfeccionar nuestro socialismo, avanzar hacia el desarrollo y consolidar los logros de una Revolución que se ha propuesto 'conquistar toda la justicia'".

El mandatario caribeño recordó también a José Martí, héroe de la independencia de su país, y defendió al sistema político de la isla.

"¿Quién puede imaginarse que nosotros podemos obligar a todo un pueblo a hacer el sacrificio que hizo? La 'dictadura' de los Castro los obligó, igual que los obligó a votar por el socialismo con el 97,7% de la población", ironizó.

El orador también abordó la situación que atraviesa Venezuela y respaldó a la Argentina en torno a dos temas de importancia para Buenos Aires, como lo son las Islas Malvinas y la disputa legal con fondos especulativos por la deuda en cesación de pagos.

En cuanto a Caracas, sostuvo: "Venezuela no es ni puede ser una amenaza a la seguridad nacional de una superpotencia como los Estados Unidos. Es positivo que el presidente norteamericano lo haya reconocido".

"Debo reafirmar todo nuestro apoyo, de manera resuelta y leal, a la hermana República Bolivariana de Venezuela, al gobierno legítimo y a la unión cívico-militar que encabeza el presidente Nicolás Maduro, al pueblo bolivariano y chavista que lucha por seguir su propio camino y enfrenta intentos de desestabilización y sanciones unilaterales que reclamamos sean levantadas, que la Orden Ejecutiva sea derogada, lo que sería apreciado por nuestra Comunidad como una contribución al diálogo y al entendimiento hemisférico", postuló.

En cuanto a la Argentina, Castro subrayó el "aliento a la República Argentina para recuperar las Islas Malvinas", territorio en disputa entre Buenos Aires y el Reino Unido, y enfatizó la "legítima lucha en defensa de su soberanía financiera", al aludir a la Argentina y la pelea legal ante la Justicia de Nueva York, donde fondos especulativos reclaman US$1.330 millones por títulos en cesación de pagos.

Al finalizar, el mandatario dijo: "Pese a carencias y dificultades, seguimos la divisa de compartir lo que tenemos. En la actualidad 65.000 cooperantes cubanos laboran en 89 países, sobre todo en las esferas de la medicina y la educación. Se han graduado en nuestra isla 68.000 profesionales y técnicos, de ellos, 30.000 de la salud, de 157 países".

"Si con muy escasos recursos, Cuba ha podido, ¿qué no podría hacer el hemisferio con la voluntad política de aunar esfuerzos para contribuir con los países más necesitados?", se preguntó.