La Habana. Los presidentes de los países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) declararon este miércoles a la región como una "zona de paz", durante la última jornada de la cumbre que sostienen en La Habana.

"Proclamo solemnemente a América Latina y el Caribe como zona de paz", expresó el presidente cubano Raúl Castro en el recinto ferial de Pabexpo, sede de la magna cita, tras dar lectura a la declaración suscrita este miércoles por los mandatarios de las 33 naciones que conforman el bloque regional.

El texto establece que los países de la Celac declaran a "América Latina y el Caribe como zona de paz basada en el respeto de los principios y normas del Derecho Internacional, incluyendo los instrumentos internacionales de los que los Estados miembros son parte, y los Principios y Propósitos de la Carta de las Naciones Unidas".

También subraya el "compromiso con la solución pacífica de controversias" en la región y en el mundo para "desterrar para siempre el uso de la fuerza".

En el acta se acuerda, asimismo, no intervenir en los asuntos internos de país alguno, en cumplimiento a los principios de soberanía, así como "respetar el derecho inalienable de cada Estado a elegir su sistema económico, político, social, y cultural como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones".

El documento plantea, igualmente, la disposición a continuar la promoción del desarme nuclear como "objetivo prioritario" para mantener la paz en la región.

Castro destacó el esfuerzo de todas las naciones del área a "practicar la tolerancia y vivir en paz" y pidió a los líderes de la Celac guiarse por la mencionada declaración cuando se deban tomar decisiones a nivel internacional.

Durante el día, tras concluir las intervenciones de los mandatarios, se firmará la Declaración de La Habana y aprobará el Plan de Acción del organismo para este año, así como una treintena de comunicados especiales sobre los principales problemas que afectan a la zona.

Por último, Cuba traspasará la presidencia pro témpore de la Celac a Costa Rica, tras un mandato de un año en el que impulsó la integración regional y programas regionales de corte social.