Mientras el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, dio por finalizado el intercambio de razones por las cuales tres gobernantes de Centroamérica no acudieron a la cumbre del 24 de marzo que tenía como fin analizar la despenalización de la droga, sus colegas de El Salvador, Mauricio Funes, y de Honduras, Porfirio Lobo, dieron distintas versiones de su ausencia.

Funes rechazó los señalamientos de Pérez Molina respecto de que EE.UU. lo utilizó para boicotear dicha reunión en Antigua Guatemala, Sacatepéquez hace una semana.

“Esto es una mentira; yo aprecio al presidente Otto Pérez, le tengo mucho cariño, pero en este caso él no tiene la información precisa para hacer semejante afirmación”, expresó.

Funes dijo: “El acuerdo que tomamos en Tegucigalpa —el 6 de marzo— es que íbamos a escuchar la propuesta, no la íbamos a asumir como propuesta regional. En mi opinión, la agenda se diseña con el propósito de que se asuma como posición regional el tema de la despenalización, para llevarla a la cumbre de Cartagena —de las Américas—, así lo percibí yo, así lo percibió Porfirio Lobo y así lo percibió Daniel Ortega”, expuso.

Rechaza medida. Mientras Funes habla de cambio de agenda, Lobo declaró este viernes que no asistió porque no está de acuerdo con la despenalización.

“Para combatir el narcotráfico es necesario seguir trabajando y no vamos a ir a una cumbre a debatir si se legaliza o se despenaliza la droga porque no estamos de acuerdo”, afirmó Lobo.

Al concluir una reunión este viernes en San Salvador, Funes, Lobo y Ortega firmaron una declaración conjunta, en la que rechazan la supuesta injerencia de EE.UU. y reiteran su oposición a la despenalización.

Pérez Molina expresó en Cobán, Alta Verapaz, al presentar un programa de desarrollo: “Nosotros ya dijimos lo que teníamos que decir y ya debería de darse por terminada esta situación. La propuesta nuestra va a seguir sobre las alternativas”.

También aseguró que no asistirá a otro encuentro que busca convocar Lobo en Honduras.