Los mandatarios de los países de Centroamérica, entre ellos Porfirio Lobo de Honduras, arribaron a Guatemala, sede de la conferencia regional de seguridad, donde se discutirá y aporbará un plan conjunto para combatir el crimen y la violencia.

A su llegada a Guatemala, "Pepe" Lobo hizo un llamado a la unidad de Centroamérica como estrategia para combatir el narcotráfico, la delincuencia y la criminalidad, para poder generar un mejor bienestar en la población del istmo.

Lobo y sus homólogos centroamericanos asistirán a un almuerzo con los representantes de los países cooperantes para exponer las necesidades de la región y presentarán un mecanismo de coordinación, evaluación y seguimiento de la estrategia de seguridad.

El plan centroamericano incluye la persecusión unificada de tres delitos: el cibercrimen, el sicariato y los femicidios.

En los últimos tres años Centroamérica ha recibido US$490 millones en cooperación internacional para seguridad y lucha contra el crimen, según un estudio divulgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Apoyo, aunque sin fondos adicionales. En un comunicado conjunto, Estados Unidos y una docena de países y organizaciones donantes expresaron su apoyo a la estrategia de seguridad centroamericana que debe ser aprobada este miércoles en Guatemala, aunque sin proponer fondos nuevos.

"Los miembros del Grupo de Amigos (de la Conferencia de Guatemala) reconocen que enfrentar la amenaza del crimen organizado es una responsabilidad compartida", explicó el comunicado, emitido en la noche del martes por el Departamento de Estado.

El comunicado del "Grupo de Amigos" no revela sin embargo nuevas contribuciones para el plan de los presidentes centroamericanos.

"El Grupo de Amigos está dispuesto a maximizar totalmente la efectividad y la sostenibilidad de nuestras contribuciones, para reducir la duplicación de esfuerzos", explicó el texto.

El comunicado está firmado, además de Estados Unidos, por Alemania, Canadá, Colombia, Corea del Sur, España, Finlandia, Israel, Italia, Japón, México, Noruega y la Unión Europea.

Todos esos donantes participan en la reunión extraordinaria de los presidentes centroamericanos, que se disponen a presentar un plan regional de lucha contra el crimen y el narcotráfico, que tienen sumida a la región en la violencia.

En busca de apoyo. Los presidentes centroamericanos quieren que la comunidad internacional contribuya para apoyar ese plan, que contempla medidas detalladas en cada país y operaciones policiales conjuntas.

Centroamérica gasta anualmente unos US$6.500 millones en la lucha contra el crimen.

Las cifras de asesinatos en algunas de las capitales de la región, entre ellas la de Honduras, son las más elevadas del mundo, con excepción de zonas de guerra.

En los últimos tres años Centroamérica ha recibido US$490 millones en cooperación internacional para seguridad y lucha contra el crimen, según un estudio divulgado el martes por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Los países donantes prometieron "prestar atención especial (...) a los programas cuyo objetivo es incrementar la capacidad de los países centroamericanos de luchar contra el crimen organizado transnacional (y) fortalecer las instituciones legales", explicó el texto.

Pero al mismo tiempo urgieron a esos países a "continuar con sus esfuerzos (...) a través de mecanismos de integración regional y mediante una financiación adecuada, basada en decisiones fiscales y presupuestarias adecuadas".