La conferencia de seguridad para Centroamérica culminó este jueves en Guatemala con promesas de la comunidad internacional de aportes por US$2.000 millones para evitar que la región sea bastión del narcotráfico.

Un plan estratégico fue lanzado en esta cita de dos días para dotar de mayores niveles de seguridad a la región, que según la ONU es la zona más violenta del mundo (exceptuando las zonas de guerra), y que ha sido puesta en jaque por los carteles de drogas y las temidas maras o pandillas.

“Como resultado de la presentación de los organismos acá presentes nosotros llevamos un registro de aproximadamente US$2.000 millones (en aportes), pero eso es apenas el inicio”, dijo el canciller guatemalteco, Haroldo Rodas, al informar las conclusiones de la conferencia.

Rodas no hizo un desglose de los aportes, pero al menos tres cuartas partes corresponden a créditos, que deberán ser pagados algún día por países que -como Nicaragua, Honduras y Guatemala- requieren cada año de donaciones externas para financiar parte de su presupuesto.

Australia anunció este jueves una donación de US$25 millones estadounidenses para seguridad y para combatir la hambruna en el istmo, y Canadá anunció una contribución de US$5,3 millones.

“Mi evaluación es que yo no esperaba un compromiso de esa magnitud en cuanto al financiamiento directo, esperaba menos (...), pero afortunadamente se avanzó bastante”. Álvaro Colom, presidente de Guatemala.

Ambas donaciones se suman a US$40 millones adicionales otorgados por Estados Unidos, y anunciados el miércoles por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, que se agregan a otros US$260 millones cedidos previamente por Washington.

El Banco Mundial ofreció el miércoles créditos por US$1.000 millones para el plan de seguridad, y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otros US$500 millones.

“Mi evaluación es que yo no esperaba un compromiso de esa magnitud en cuanto al financiamiento directo, esperaba menos (...), pero afortunadamente se avanzó bastante”, dijo el presidente anfitrión, Álvaro Colom, en el acto de clausura de la cumbre.

Tres fondos. En la sesión final, a la que el único gobernante que asistió fue Colom, el istmo acordó crear tres fondos para manejar los recursos de su flamante plan de seguridad, que contempla 22 proyectos de prevención y represión del crimen.

Los tres fondos serán manejados por el Sistema de la Integración Centroamericana (Sica), que tiene su sede en San Salvador.

En el primer fondo, los países y organismos donantes seleccionan los proyectos y colocan los recursos, mientras que en el segundo los donantes colocan recursos pero definen los proyectos de común acuerdo con los países beneficiarios.

En tanto, en el “mecanismo de programa” se creará un grupo de “gobernanza integrado por un grupo asesor, un comité ejecutivo y una unidad de coordinación, donde se determina cada uno de los componentes que se quiere administrar”, dijo el ministro.

“Se pretende estructurar una modalidad de administración que no esté vinculada a ningún Estado de manera individual”, dijo el ministro de Finanzas guatemalteco, Rolando del Cid.

Piden que CA supere "ley del más fuerte". Expertos internacionales manifestaron que, junto a una estrategia de seguridad, Centroamérica debe superar la prevalencia de una mentalidad que impone "la ley del más fuerte".

John Manuel Peña, consultor de policías de la región y del Centro Nacional de Información con sede en Washington, dijo que hay que cambiar la mentalidad que tenemos los latinoamericanos y transformar la cultura, comportamientos y valores.

Peña asistió a un foro sobre "amenazas a la seguridad" en el istmo, realizado en el marco de la Conferencia regional sobre la materia que concluyó ayer en el cual expresó que "los ciudadanos aprendimos con el tiempo que las leyes no son para nadie y que las únicas leyes son la de la fuerza o la del dinero.

Triángulo norte

- Honduras. Tiene el récord de 58 asesinatos por cada 100.000 habitantes.

- El Salvador. Con 52 asesinatos por cada 100.000 habitantes, ocupa el segundo lugar.

- Guatemala. Es el tercero en la lista de violencia, con 48 muertos por cada 100.000 habitantes.