Una gran oportunidad. Así es vista por los países de la región la cumbre Celac-UE, que se llevará a cabo este sábado y domingo en Santiago de Chile, la que congregará a 60 países, 43 mandatarios y que espera obtener 1.100 millones de personas de audiencia.

Esta es una instancia para dialogar sobre las relaciones internacionales, políticas y empresariales de América Latina y su relación con Europa. Además, para fortalecer la integración regional, tal como lo expresó el viceministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Carlos Raúl Morales, quien explicó que “los grandes líderes de este proceso han sido Brasil y México, sin duda. Todos hemos jugado un papel importante, pero Brasil y México han jugado un papel fundamental”.

En cuanto a este proceso de integración, el diplomático considera que éste debe ser gradual y que actualmente están todas las condiciones para seguir avanzando en esa tarea. “Centroamérica es el segundo proceso de integración más avanzado del mundo y tenemos todo el ánimo de avanzar en integración y ésta tiene etapas, y esas hay que hacerlas paso a paso. Primero uno gatea, después camina y después corre, pero si queremos correr cuando somos bebés, no vamos a poder.  Centroamérica de muy buena intención, de muy buena fe, ha creado organismos de integración sin haber llegado a una integración económica primero, que es la base”.

Sin embargo, a juicio de Morales actualmente las primeras medidas de integración ya se están dando, y estas son “la voluntad política de estar acá (Celac-UE), aunque en el camino debemos ir tomando las medidas adecuadas de avanzar en la dirección correcta. No tenemos que apresurarnos", destacó.

"En un momento se habló que la Celac iba a ser un organismo en lugar de la OEA, sí, eventualmente, por qué no; pero este no es el momento, porque tenemos que ir quemando etapas, ir encontrando los puntos en común y no los de la discordia", afirmó el vicecanciller.

Para Morales el proceso de integración vivido en Europa sigue siendo un modelo a seguir: “en Europa están muchos más avanzados, tienen una moneda única, pero para llegar a eso, tuvieron que pasar por todo un proceso de integración económico; nosotros algún día espero que lleguemos a eso, pero nos faltan muchas etapas", reconoció.

“Esta cumbre, que nos pone a dos regiones fuertes, nos da la oportunidad de tener un diálogo político que es fundamental, que va primero que cualquier cosa; segundo, un diálogo de cooperación y, por supuesto, la fase económica, que también es muy importante, porque el comercio es lo que mueve nuestras economías. Esta cumbre es sumamente importante, porque estamos hablando de la región que tiene el proceso de integración más avanzado del mundo y lo que pretende la Celac es eso: avanzar hacia una integración política. Que no nos extrañe que en 20, 30 ó 50 años llegue a encontrar en Celac el mismo modelo de integración que encontramos hoy en Europa, porque somos países que tenemos objetivos comunes y que vamos hacia el mismo lugar”, explicó.

Europa como referente. Pero a pesar del ejemplar proceso europeo de integración, la crisis que vive el Viejo Continente ha provocado que los países europeos comiencen a colocar sus ojos en Latinoamérica, tal como lo confirmó en la cumbre Iberoamericana el presidente de España, Mariano Rajoy, al afirmar que la solución de la crisis de Europa está precisamente en América Latina.

“La crisis económica que está pasando la Unión Europea es precisamente una oportunidad para ellos de darse cuenta que existe un continente nuevo, un continente con sangre muy joven y con muchas oportunidades y riqueza, porque uno de los grandes valores que tiene precisamente nuestro hemisferio es la riqueza que tenemos en recursos naturales, y por supuesto, lo más importante: nuestra gente, que tiene muchísimo que ofrecer”, destacó Carlos Raúl Morales.

En este sentido, para Morales lo clave está en las habilidades blandas de los habitantes de esta zona del mundo: “la población latinoamericana es apasionada, muy trabajadora, con un gran potencial".

No obstante, Morales se pregunta cómo atraer más inversión extranjera. “Lo más importante para nosotros es generar las condiciones políticas para que los países e inversionistas europeos tengan la confianza de venir a invertir, porque eso ha sido uno de los grandes problemas de nuestra región: la inestabilidad política", afirmó.

"Y, hoy por hoy,  le puedo asegurar que hay estabilidad política en todos los países de nuestra región de Latinoamérica y el Caribe. Ya quedaron atrás los golpes de Estado y muchas cosas que nos hacían daño, que de alguna manera repelen el ánimo de las inversiones. Creo que América Latina y el Caribe, lo hemos discutido en la declaración, son una zona de paz y lo podemos afirmar con todo orgullo. Entonces, a nosotros nos corresponde crear las condiciones políticas”, finalizó.