En su programa de gobierno 2012-2018, Hugo Chávez propone avanzar "rumbo a la construcción de un subsistema de comunas", idea que enarboló por 1a. vez en el paquete de reforma constitucional rechazado en 2007.

El candidato a la reelección hace el anuncio pero no ahonda en el cómo. Entre los pocos detalles que ofrece, pone como meta "garantizar la transferencia de competencias en torno a la gestión de lo público desde las instancias institucionales, regionales y locales, hacia las comunidades organizadas".

No se especifica cuáles ni cuántas atribuciones dejarán de estar en manos de las gobernaciones y alcaldías. El presidente aseguró en una rueda de prensa que su objetivo "no es debilitarlas". Sin embargo, analistas de ambos bandos opinan lo contrario.

Maryclen Stelling, politóloga y profesora de la Ucab, señala que la situación debilitaría a los entes regionales "a la larga" porque requiere de una "transferencia gradual" del poder para las comunas a fin de avanzar hacia el poder popular y protagónico y dejar atrás la hegemonía del viejo Estado liberal y burgués.

Margarita López Maya, catedrática de la UCV, añade que las comunas son la base del modelo socialista, no las alcaldías ni las gobernaciones.

Estudiar la reforma. Ambas académicas consideran que, para tener una idea de lo que puede pasar con las administraciones regionales y locales, hay que leer la reforma de 2007, que contiene los elementos ya planteados por el oficialismo en esta materia.

En el artículo 16 de esa propuesta, se habla de una nueva geometría de poder. Se plantea como "unidad político primaria" a la ciudad, la cual estaría integrada por comunas.

López indica que existe el riesgo de que ahora convivan dos Estados: el constitucional descentralizado y encima otro comunal con autoridades seleccionadas por el Presidente o por voceros que realizan asambleas comunales.

Añade que este cambio ya se ha empezado a gestar mediante la aprobación de leyes que fueron discutidas por la Asamblea Nacional luego de que la reforma fuera denegada. Advierte que el nuevo cuerpo legal no goza de legitimidad, la cual el Presidente tratará de buscar el 7 de octubre con una victoria electoral.

Sobre este punto, Stelling considera que el Mandatario podría hacer una nueva consulta popular sobre el tema o llamar a una Constituyente. Cree que un gran triunfo en las presidenciales le brindaría mayor legitimidad a la materia, la cual no ve mal que se vuelva a discutir porque, recuerda, en 2007 se rechazó un "paquete" de leyes y no esa en específico.

López concluye que Chávez está dando "una segunda oportunidad" a la reforma y que la propuesta del Estado comunal está en el "centro de su oferta programática". Alerta que la campaña electoral "oscurece" el debate de fondo y el Mandatario se limita a decir que sigue en la misma línea socialista.