Caracas. El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo el sábado que se preparaba una operación militar en su contra para derrocarlo con apoyo de Colombia, con la que rompió relaciones diplomáticas luego de que la vecina nación lo acusara de proteger a guerrilleros.

El izquierdista Chávez dijo durante un acto público que recibió el viernes por la noche una carta de un amigo en suelo estadounidense que aseguraba se planeaba un atentado contra su vida.

"La fase de preparación de la comunidad internacional con la ayuda de Colombia está en plena ejecución", dijo Chávez, el mayor opositor a Washington en la región, leyendo la supuesta carta en el acto del natalicio del libertador Simón Bolívar.

La tensión entre Venezuela y Colombia creció cuando Bogotá presentó el jueves ante la Organización de Estados Americanos (OEA) presuntas pruebas de que Chávez protege a 1.500 guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Chávez negó las acusaciones y rompió las relaciones diplomáticas con Colombia, poniendo en alerta al Ejército en la frontera.

En tanto, sus fuerzas armadas aseguraron estar listas para un eventual ataque de su vecino, aunque muchos especialistas no creen que el conflicto llegue a un enfrentamiento armado.

Chávez dijo que dentro del plan de "asesinato del presidente de Venezuela o un secuestro del presidente de Venezuela" se encuentra la instalación de fuerzas militares en países cercanos a Venezuela.

"Eso va unido al desplazamiento de una fuerza de contención, como ellos la llaman, hasta Costa Rica con el pretexto de la lucha al narcotráfico", sostuvo.

"La verdad es que su misión es la de apoyar las operaciones militares de manera abierta porque ellos evalúan la reacción de las FARC y del ELN (...) y sacaron como conclusión que los colombianos solos no podían ejecutar la operación en corto tiempo, de manera que decidieron involucrarse directamente cuando el conflicto se dé", agregó leyendo la misiva.

Colombia, el aliado más cercano de Estados Unidos en Latinoamérica, aseguró esta semana que no planea enviar tropas a la frontera.