Caracas. El Gobierno de Venezuela está aumentando la presión sobre el canal de televisión Globovisión, la última cadena importante en la nación sudamericana que se mantiene firme en su línea editorial contra el presidente Hugo Chávez.

El director de noticias del canal renunció en febrero en circunstancias aún no aclaradas totalmente y que dieron lugar a especulaciones sobre presiones del Gobierno.

En marzo, el mayor accionista de Globovisión, Guillermo Zuloaga, fue detenido fugazmente bajo cargos como ofender al presidente.

La semana pasada las autoridades de la nación de la OPEP emitieron una orden de arresto contra Zuloaga y allanaron su residencia en Caracas. El lunes intervinieron un banco de otro de los directores de Globovisión, Nelson Mezerhane.

Conocida por su periodismo partisano y a menudo subido de tono, Globovisión es una crucial plataforma para opositores a Chávez, quien multiplicó la cantidad de periódicos y canales de televisión pro gubernamentales desde que llegó al poder hace 11 años.

Sus partidarios dicen que era esencial contrarrestar el poder de los medios privados de comunicación que le han sido generalmente hostiles.

El líder venezolano afirma que la prensa local es totalmente libre, hasta el punto que a menudo lo calumnian sin censura.

El periodista pro gubernamental Mario Silva aplaudió este lunes las medidas contra los directores de Globovisión. La intervención del Banco Federal del "turquito ladrón" de Mezerhane, dijo, había que haberla hecho antes.

Silva, vestido con una chaqueta y gorra militar similar a las que lleva el presidente, dijo que el logo de Globovisión se volvería rojo en honor a la revolución socialista de Chávez y hasta le colocarían encima una boina como la del presidente.

Zuloaga dijo más temprano en una llamada telefónica a Globovisión desde un lugar no revelado que era víctima de una caza de brujas por parte de Chávez, que quiere silenciar a su canal, y añadió que no piensa entregarse.

El empresario es acusado de guardar ilegalmente 24 autos Toyota para, según autoridades, manipular los precios. De ser hallado culpable, se enfrenta a una pena de entre uno y cinco años tras las rejas.

“Libertad para insultar al presidente”. El presidente de Globovisión fue detenido brevemente en marzo por agentes de inteligencia militar tras decir en una reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa en Aruba que Chávez estaba restringiendo los derechos civiles y buscando dividir a los venezolanos.

Chávez dice que no tolerará la incitación ilegal por parte de los medios de comunicación y acusa a la oposición de llevar adelante una desesperada campaña de propaganda contra él de cara a las elecciones legislativas de septiembre.

El líder venezolano afirma sin embargo que la prensa local es totalmente libre, hasta el punto que a menudo lo calumnian sin censura.

"¿Tú has visto los medios de comunicación, cómo me critican a mí? Y hasta me insultan", dijo en una entrevista a la BBC que fue divulgada esta semana. "Yo me río. Libertad hasta para insultar al presidente hay aquí", agregó.

El periodismo equilibrado es poco común en Venezuela, el mayor exportador de petróleo de Sudamérica. Tanto Globovisión como su contraparte gubernamental Venezolana de Televisión (VTV) toman partido sin tapujos.

Chávez se negó en 2007 a renovar la concesión de RCTV, el canal privado más antiguo del país, acusándolos de haber apoyado un breve golpe de Estado contra él en 2002.

Los canales Venevisión y Televen, que también adoptaron una posición crítica a Chávez durante el golpe, suavizaron su línea más adelante y se deshicieron de sus programas más radicales.

El canal de cable de RCTV fue suspendido en enero por no cumplir con la obligación de transmitir algunos discursos de Chávez.

Cuando Alberto Ravell, un fundador y director de noticias de Globovisión, renunció en febrero pasado, el canal dijo que era por diferencias internas y negó que fuera debido a presión del Gobierno.

La última medida fue la intervención el lunes del Banco Federal con el argumento de que tenía problemas de liquidez y había riesgo de fraude. Chávez había acusado a Mezerhane en el pasado por su papel en la televisora de oposición.

"Lo van a destruir, van a robarse todo lo que puedan", dijo el banquero en una llamada a Globovisión presuntamente desde el extranjero.