Caracas. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo la noche de este jueves que le detectaron un tumor cancerígeno en Cuba que lo obligó a someterse a un tratamiento lento y cuidadoso, pero aseguró que se mantiene al frente de las decisiones de Estado de la nación petrolera.

El mandatario habló a los venezolanos por primera vez desde que fue operado el 10 de junio en La Habana, en un mensaje grabado en Cuba donde apareció más apagado y delgado de lo usual, un día después de que Caracas cancelara una cumbre regional ante la ausencia del líder socialista de 56 años.

Chávez, quien permanece en Cuba desde hace 20 días, no fijó una fecha para retornar a su país y señaló que le encontraron un tumor con células cancerígenas, confirmando las sospechas que circulaban tanto en Venezuela como en los mercados de que estaba luchando contra una grave enfermedad.

En su alocución leída por la televisión estatal venezolana, el militar retirado dijo que durante un tratamiento por un absceso pélvico "fueron apareciendo sospechas de otras formaciones celulares no detectadas hasta ese día (...) que confirmaron la existencia de un tumor abscesado con presencia de células cancerígenas"

Unidos en la adversidad. En las últimas 48 horas, el gobierno de Venezuela había buscado disipar las dudas sobre la salud real de Chávez divulgando en dos partes un video de 20 minutos en el que se lo veía departiendo con el líder comunista Fidel Castro.

Pero la inusualmente prolongada ausencia del presidente alimentó rumores, que el propio Chávez confirmó en la noche del jueves, y llevó a los opositores a pedir que pase el poder al vicepresidente Elías Jaua y a cuestionar la legalidad de las decisiones de Estado tomadas en el extranjero.

"Aquí esta el gobierno revolucionario con el pueblo venezolano (...) exhortamos a todos los poderes públicos a unificarnos para seguir avanzando en la consolidación del estado democrático", dijo Jaua en un discurso desde la sede del gobierno.

Minutos más tarde, el bloque oficialista apareció en la sede de la Asamblea Nacional para ratificar su solidaridad con Chávez y el proceso de llevar Venezuela por el camino del socialismo.

Las calles lucían desiertas y en bares se veía a la gente seguir el torneo local de básquet, que está en etapas finales.

La anómala situación desatada por la enfermedad del mandatario evidenció la alta dependencia que tiene el andamiaje político oficialista de la figura de su líder.

El mensaje de Chávez, que lleva más de doce años al frente de la nación petrolera, no echó luz sobre si logrará asistir el 5 de julio las festividades del Bicentenario de Venezuela, que el mandatario planificó desde hace varios años.