Caracas. El presidente venezolano, Hugo Chávez, continuará en su carrera por la reelección pese a que recibirá radioterapia tras la recurrencia del cáncer que le fue diagnosticado el año pasado, aseguró el líder socialista en una intervención que no logró despejar las dudas sobre su estado de salud.

Tras recibir los análisis del nuevo tumor canceroso que le extirparon el pasado lunes en Cuba, el mandatario dijo desde La Habana que no hubo metástasis y se mostró optimista sobre una rápida recuperación de cara a unas reñidas elecciones presidenciales de octubre.

"Ante las arremetidas imperiales, ante los intentos de la burguesía de desestabilizar el país dadas estas circunstancias, la respuesta nuestra es unidad, unidad, unidad", dijo Chávez durante un programa de televisión grabado el sábado en Cuba y transmitido el domingo en Venezuela, luciendo enérgico, sonriente y bromista con los ministros y colaboradores que le acompañaban.

Sin embargo, su recaída ha tensado los ánimos en el país petrolero, que durante meses escuchó al presidente asegurar que había vencido definitivamente a la enfermedad tras dos operaciones y varios ciclos de quimioterapia, durante los cuáles viajó varias veces a Cuba para su tratamiento.

"Cumplida la etapa inicial de recuperación y cicatrización de varias semanas (...) vamos a hacer un tratamiento de radioterapia sobre la zona", dijo el líder de 57 años, aunque no especificó cuándo ni dónde se sometería al tratamiento.

"Cumplida la etapa inicial de recuperación y cicatrización de varias semanas (...) vamos a hacer un tratamiento de radioterapia sobre la zona", dijo el líder, de 57 años.

El mandatario se refirió a su enfermedad tras una alocución de 90 minutos en la que bromeó, cantó, aprobó recursos para programas sociales y arremetió contra la oposición, que le exige que delegue sus funciones mientras permanece convaleciente en la isla y revele qué tipo de cáncer le afecta.

Chávez enfrenta la elección más difícil desde que llegó al poder hace 13 años y aunque mantiene una elevada popularidad, la enfermedad podría complicarle aún más el panorama ante un electorado que pide soluciones para la inseguridad desatada, los altos precios y la falta de vivienda.

"No hay metástasis, ni ganglios, ni nada de eso gracias a Dios y al buen diagnóstico y a la rápida intervención. Por eso estamos tan optimistas en esta batalla", dijo Chávez.

Ratifican candidatura. El presidente de la Asamblea Nacional y jefe del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, ratificó a Chávez como candidato del oficialismo pocos minutos después del anuncio del mandatario, que todavía no ha revelado cuando regresará al país.

"El candidato de la Revolución Bolivariana (a las próximas elecciones) se llama Hugo Chávez Frías", dijo Cabello, uno de los hombres fuertes del oficialismo, reiterando que el mandatario es "el único que garantiza la estabilidad en este país".

Por su parte, el vicepresidente Elías Jaua informó que el Gobierno no pedirá un cambio en la fecha de las elecciones previstas para el 7 de octubre.

Sin embargo, ante la falta de mayor información oficial, los venezolanos se preguntan en qué condiciones físicas llegará el mandatario a la campaña electoral mientras los rumores sobre la gravedad de su enfermedad vuelven a arreciar dentro y fuera del país, sacudiendo a los bonos soberanos y de la estatal PDVSA.

En las últimas semanas, reportes de varios medios han vuelto a apuntar a que la enfermedad del mandatario es mucho más grave de lo que quiere hacer ver el Gobierno, pero Chávez ha rechazado todas las especulaciones.

Una de las incógnitas electorales es si Chávez podrá competir con el mismo ritmo con que lo hizo en pasados comicios, cuando daba discursos de varias horas en televisión, encabezaba multitudinarias caravanas por todo el país y presidía actos de Gobierno y de partido para fijar lineamientos y estrategias.

"(La presidenta de Brasil) Dilma (Rousseff) me dio consejos, porque ella hizo campaña saliendo del cáncer, pero me dio algunas ideas", dijo Chávez, cuya popularidad se benefició el año pasado tras afirmar que venció su dolencia.

Analistas creen que la imagen de "candidato-enfermo" sería fatal para las aspiraciones de Chávez de gobernar seis años más al país socio de la OPEP, mientras que una rápida recuperación podría jugar a su favor en las urnas para enfrentar la energía y juventud de su contendor, el gobernador Henrique Capriles.

Desde que Capriles fue elegido como candidato unitario de la oposición para enfrentar a Chávez en unas inéditas elecciones primarias en febrero, el aspirante de 39 años se ha mantenido cauto sobre la afección del presidente.

No hubo reacción inmediata del líder opositor, quien días atrás cuando Chávez anunció su quebranto de salud le deseó una "pronta mejoría" y después añadió: "para que vea los cambios democráticos que vienen en Venezuela".

Capriles está embarcado en una campaña a lo largo y ancho del país, con actos de calle en los que recorre casa por casa en barrios pobres, juega baloncesto con los jóvenes y da discursos prometiendo más empleo, más seguridad y menos corrupción.

El domingo, aliados del líder opositor denunciaron que un supuesto grupo de simpatizantes de Chávez intentó dispersar con disparos una caminata de apoyo a Capriles en un barrio pobre de Caracas, hiriendo a dos personas y avivando el temor a un rebrote de la violencia política en la polarizada nación petrolera de cara a las presidenciales.