Caracas. El presidente Hugo Chávez volvió a sorprender a propios y extraños con su inesperado retorno a Venezuela desde Cuba, donde fue operado de cáncer, rubricando así un nuevo episodio en la saga de emocionantes regresos triunfales protagonizados por el histriónico mandatario.

En el máximo secreto, el líder socialista voló en la madrugada del lunes para reaparecer en Caracas sonriendo, cantando y con buen semblante, tras más de tres semanas de ausencia en el que los rumores sobre la gravedad y evolución de su enfermedad bombardearon el día a día de los venezolanos.

"Aquí estoy pues, en casa y muy feliz!! Buenos días mi Venezuela Amada! Buenos días pueblo amado! Gracias Dios Mio! Es el inicio del Retorno!", escribió el mandatario en su cuenta Twitter @chavezcandanga, dejando abierta la interrogante sobre si permanecerá en el país o regresará a Cuba.

No es la primera vez que en sus 12 años en el poder el controvertido líder socialista protagoniza un espectacular retorno cuando aliados y adversarios lo creían fuera de juego.

El más emblemático, sin duda, fue el del 13 de abril del 2002, cuando fue reinstaurado en la presidencia por tropas leales tras un fugaz golpe de Estado fraguado por civiles y militares que lo mantuvo 48 horas fuera del poder.

Rememorando esa ocasión, sus seguidores celebraron el lunes el sorpresivo regreso del militar retirado para la "gran fiesta bicentenaria" con cánticos de "volvió, volvió, volvió", mientras sus detractores criticaban el secretismo con el que el gobierno está manejando algo que consideran asunto de Estado.

Siguiendo el guión clásico de sus victorias políticas y electorales, Chávez convocó a sus correligionarios a celebrar en la tarde en el llamado Balcón del Pueblo en el palacio presidencial de Miraflores, el mismo desde el que se dirigió al país tras sobrevivir a la asonada del 2002.

"Estoy muy feliz porque Chávez ha regresado a nuestro país, aunque él nunca se fue, siempre estuvo presente con nosotros. Y doy gracias a Dios por su rápida recuperación", dijo Nereida Ruíz, funcionaria municipal de 36 años.

Sin embargo, la euforia en sus filas podría convertirse en frustración y el desconcierto de sus opositores en indignación si Chávez decide finalmente regresar a Cuba para proseguir su convalecencia.

Además, la estrategia gubernamental de vender un "retorno triunfal" del líder podría resultar contraproducente si se confirman las versiones de que su estado es más delicado de lo que el oficialismo quiere admitir.

Por el momento, la información oficial fluye a cuentagotas y se desconocen los detalles sobre el tipo de afección o el posible tratamiento que requerirá el mandatario, quien se ha cuidado al advertir a sus fieles que necesitará un largo y delicado proceso de recuperación.

Alerta que camina. El retorno en la víspera de los festejos por el 200 aniversario de la independencia venezolana, una fecha de alta carga simbólica para el mandatario, evidenció una vez más su habilidad para dar golpes de efecto y romper la cintura política de sus adversarios.

"Chávez ya no necesita presentarse fuerte y recuperado o enérgico. Sólo necesita aparecer para mostrar a la gente que es capaz de enfrentar todas las adversidades. Esa aparición podría resultar mágica y motivante para sus seguidores, en lo que él es siempre un experto", dijo Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis.

Y es que Chávez es un experto en sobrevivir a adversidades políticas, ayudado por su innegable olfato político y considerables dosis de buena suerte.

Su estreno en la arena política en 1992 no pudo ser más espectacular, con un fallido intento de golpe de Estado contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez y una dramática rendición televisada.

La imagen del joven teniente coronel Chávez enfundado en su traje militar y su característica boina roja, asegurando que "por ahora" había fracasado en lograr el poder, quedó grabada en el imaginario de los venezolanos.

Tuvo que esperar seis años para volver al ruedo, esta vez como un candidato por el que nadie apostaba pero que logró remontar en las encuestas hasta obtener una contundente victoria frente a los partidos tradicionales que habían gobernado el país socio de la OPEP por décadas.

Chávez también ha remontado otras situaciones límite, como un desgarrador paro petrolero que entre finales del 2002 y principios del 2003 puso en jaque a la economía del país y al mandatario contra las cuerdas.

Cuando la situación se hizo insostenible, el presidente logró reactivar parte de las operaciones de la industria petrolera gracias a trabajadores leales, militares e incluso marinos extranjeros. Su narración en vivo sobre la entrada del primer tanquero a puerto fue épica.

En el 2004, el mandatario enfrentó un referendo activado por la oposición para revocar su mandato. Pese a que las encuestas lo daban perdedor y muchos creían que sus días en la presidencia estaban contados, el líder izquierdista logró un sorprendente vuelco electoral a pocas semanas del comicio.

Ahora, como en aquellos convulsos días del referendo revocatorio, el "chavismo" canta feliz "alerta, alerta que camina, la espada de Bolívar por América Latina".

Lo que muchos ahora se preguntan es: ¿por cuánto tiempo?