Caracas. El mandatario venezolano, Hugo Chávez, fue vitoreado este viernes por una multitud en las calles de Caracas antes de viajar a Cuba para operarse una lesión que podría ser cancerígena, y vaticinó que volverá pronto a tomar las riendas del país y ganar las elecciones presidenciales.

Abrazado de su hija menor Rosinés, quien lloraba, y rodeado por ministros, jefes militares y personal del palacio de Gobierno, el mandatario dio un mensaje de despedida en cadena de radio y televisión.

"Con cáncer o sin cáncer, con agua o sin agua, llueve, truene o relampaguee, nada ni nadie podrá evitar la nueva gran victoria del 7 de octubre, ahora más que nunca estamos obligados a vivir y obligados a triunfar y obligados a vencer para garantizar la paz a Venezuela", afirmó el militar retirado del 57 años.

"Muchachas, muchachos, les encomiendo la casa", añadió.

Una fuente médica familiarizada con el tratamiento de Chávez dijo que será sometido a una operación exploratoria, pues en una segunda intervención en junio no habría sido posible realizar una búsqueda minuciosa en la zona pélvica para detectar otras formaciones, dada la emergencia.

La fuente añadió que el pronóstico es delicado, pues hay altas probabilidades de que se trate del mismo mal que se le detecto el año pasado, con recidiva tumoral, es decir, que las células cancerosas podrían haberse multiplicado de nuevo formando otro tumor.

El mismo Chávez ha dicho en los últimos días que es alta la probabilidad de que sea maligna la lesión encontrada, de dos centímetros y en la misma zona del cáncer que le fue tratado el año pasado y del cual se había declarado curado.