Caracas. A la conspiración económica, política e internacional que el presidente Hugo Chávez denuncia se fragua contra su revolución socialista, el mandatario venezolano sumó el domingo una posibilidad más: sabotaje a su programa emblema "Aló, Presidente".

Esa fue la sospecha que le surgió a Chávez ante un problema técnico durante su espacio televisivo y radial de los domingos, al punto que ordenó a los servicios de inteligencia militar investigar "cuál es el problema y dónde está el problema".

"Son bastante frecuentes las fallas por acá, casi todos los días. Yo no entiendo cómo ustedes tienen tanto equipo y tanta tecnología, no entiendo", dijo, visiblemente molesto, luego de que una falla de audio le impidiera hacer una conexión vía satélite a un acto que su Gobierno celebraba en Caracas.

"En cambio, tú ves los canales privados y eso no ocurre, casi no ocurre. Y a mí es casi todos los días que hay falla aquí, falla allá. Yo no sé si es que nos está saboteando alguien. Pudiera ser, uno puede pensar", agregó.

El Gobierno ha invertido ingentes recursos para fortalecer su creciente red de medios, especialmente en la estatal Venezolana de Televisión (VTV), encargada de transmitir el "Aló, Presidente" y las frecuentes alocuciones públicas que Chávez realiza desde cualquier punto de la geografía nacional.

Incluso lanzó en el 2008 un satélite venezolano para asegurarse las comunicaciones, ya que el presidente suele hacer durante sus programas varias conexiones a otros actos para mostrar varias obras de su administración en paralelo.

La oposición asegura que el creciente "autoritarismo" de Chávez lo está convirtiendo en un "paranoico" y se burla cuando el mandatario denuncia, una y otra vez, complots para asesinarlo, un plan "imperial" para invadir el país petrolero o una conspiración económica para arruinar a su Gobierno.

Sin embargo, el mandatario izquierdista recuerda a sus seguidores que en el 2002 fue derrocado brevemente por un golpe de Estado y que sus adversarios intentaron obligarlo a renunciar con un paro económico y petrolero que hundió la economía del país en 2002-2003.

Tras más de siete años de emisión, "Aló, Presidente" se ha convertido en el programa político de referencia en Venezuela, donde Chávez puede disertar por más de ocho horas sobre el socialismo, inaugurar proyectos, criticar a sus adversarios o cantar en vivo un bolero dedicado a su audiencia femenina.