“El equipo internacional de médicos a cargo del tratamiento contra el cáncer de Hugo Chávez no espera que pueda sobrevivir más de seis meses. Según fuentes que me han proporcionado información privilegiada y documentos desde dentro del régimen de Venezuela, el cáncer de Chávez se está propagando más rápido de lo esperado y podría causarle la muerte antes de las elecciones presidenciales en octubre de 2012”.

Una nueva versión aparece dentro del complejo grupo de incógnitas que desde hace cuatro meses acompañan al futuro político de Venezuela. Son las primeras líneas de la última columna de Roger Noriega en el Miami Herald, titulada “La gran mentira de Hugo Chávez”, en la que parece estar muy claro que los días del mandatario en este mundo están contados, que la enfermedad está derrotando a su organismo.

Noriega es ex secretario de Estado adjunto de Estados Unidos (2003-2005) y ex embajador de ese país ante la Organización de Estados Americanos (2001 - 2003), un hombre a quien la oración “Me han proporcionado información privilegiada” podría escuchársele creíble.

En el texto, asegura además que Washington sabía del cáncer un año antes de que el mandatario reconociera públicamente su padecimiento y que prontamente el gobierno de Venezuela anunciaría un período de vacaciones para Chávez en la isla de La Orchila, que en realidad sería utilizado para practicársele una nueva sesión de quimioterapia en el Palacio de Miraflores.

De acuerdo con él, el cáncer comenzó en la próstata, pero con el tiempo comprometió la zona pélvica y los huesos.

Es posible que para Chávez, Noriega no sea más que un representante del ‘imperio’, ese que como bromeó la semana pasada, podría estar detrás de su enfermedad: “Qué cosa tan extraña esto que está pasando en América Latina con algunos líderes progresistas. Murió Kirchner. Luego el cáncer de Dilma (Rousseff), el de (Fernando) Lugo, el de Chávez, y ahora el de (Luiz Inácio) Lula (...) No vayan a decir que estoy acusando a alguien del cáncer que me dio, o del que le llegó a Lula. No tengo ninguna razón para afirmar nada al respecto”.

Antes de la columna de Roger Noriega y hasta ahora, lo último que Venezuela sabe del cáncer del presidente Chávez es que es un asunto del pasado, superado gracias al tratamiento recibido en Cuba.

El 24 de octubre, el doctor Fidel Ramírez, uno de los médicos encargados del presidente, rindió una rueda de prensa y pronunció palabras esperanzadoras: “Nosotros podemos dar fe de que se encuentra en un inmejorable estado de salud”.

En aquella oportunidad, la aclaración de Ramírez, quien respaldaba las declaraciones de Chávez sobre su cura total del cáncer, respondió a las afirmaciones del doctor Salvador Navarrete, exjefe de Cirugía Endoscópica del Hospital Universitario de Caracas. A la revista mexicana M Semanal, Navarrete le pronosticó que al mandatario no le esperaban más de dos años de vida, pero Chávez sigue en campaña.