El presidente venezolano Hugo Chávez y su par iraní Mahmud Ahmadinejad conversaron telefónicamente sobre los conflictos en Libia y Siria, y acordaron profundizar "esfuerzos para alcanzar la paz" en esos países, informó la cancillería en un comunicado.

"Los presidentes Chávez y Ahmadinejad comentaron la situación generada por las agresiones imperiales a Libia y a Siria, y acordaron dar un seguimiento constante a este tema, profundizando sus esfuerzos para alcanzar la paz", según el documento del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Ambos mandatarios prometieron fortalecer la cooperación política y económica, al convocar una reunión de delegaciones de ambos países en septiembre en Caracas, informó la Cancillería.

En Túnez, las negociaciones iniciadas el domingo entre representantes de los rebeldes y del régimen libio continuaban ayer en la isla de Djerba, en presencia de emisarios venezolanos, según un periodista de la radio tunecina Mosaique FM en el lugar, citando a una fuente cercana a las negociaciones.

Venezuela, que desconoce al Consejo Nacional de Transición, órgano de la rebelión en Libia, no ha confirmado ni desmentido su participación en esas conversaciones.

Chávez respondió recientemente una carta de Gadafi, al que considera como "hermano", con otra misiva en la que le reiteró su apoyo "fraterno" y rechazó las agresiones del "imperio" contra "quienes le resultan incómodos", exigiendo la apertura de una resolución pacífica a ese conflicto.

El mandatario venezolano ha mostrado su apoyo al presidente de Siria, su "hermano" Bashar Al Asad, acusado por varios países de una violenta represión contra la oposición, que ha dejado unos 1.800 civiles muertos desde mediados de marzo.

Aliados latinoamericanos. Además de Chávez, el presidente nicaragüense Daniel Ortega es el otro mandatario que respalda al régimen libio, y a inicios de agosto se reunió con una delegación libia.

En esa oportunidad, Ortega calificó de "terrorista" a la Organización del Tratado para el Atlántico Norte (OTAN) e hizo un llamado a terminar con los bombardeos a ese país.