Caracas. Candidatos opositores pusieron a andar el cronómetro de sus relojes en Venezuela para contar las horas que, según dicen, le quedan en el poder al presidente Hugo Chávez, quien sacó a relucir sus dotes histriónicos ensayando unos pasos de rap en un acto político.

Con un simbólico evento y bajo la consigna de "El cambio tiene fecha", políticos de oposición comenzaron a rodar el cronómetro hasta las presidenciales de octubre del 2012, cuando intentarán poner fin a 12 años de gobierno de Chávez, que buscará una nueva reelección.

Y el militar retirado de 57 años, consciente de que la oposición jamás demostró tanta coordinación y unidad, invitó a los movimientos políticos y sociales que le apoyan a unirse en torno a lo que bautizó como el "Gran Polo Patriótico".

"(El Polo) va a marcar un quiebre en el curso de la revolución socialista", dijo Chávez el viernes en el relanzamiento de la coalición oficialista desde el palacio presidencial de Miraflores, donde ensayó unos pasos de rap mientras una joven devota escupía rimas revolucionarias.

En 1999 Chávez asumió por primera vez la presidencia de Venezuela gracias al apoyo de diversos partidos políticos agrupados en el Polo Patriótico, como el Movimiento al Socialismo (MAS), Partido Comunista de Venezuela (PCV), Patria Para Todos (PPT) y otras cuatro agrupaciones menores.

Para las elecciones del 2006 donde resultó reelecto, Chávez intentó fusionar los partidos integrantes de la alianza dentro del -ahora gobernante- Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), pero algunos pequeños grupos se negaron a perder su identidad y adherirse a la nueva tolda política.

Las agrupaciones que no aceptaron las condiciones del mandatario pasaron a ocupar posiciones antagónicas a él, acusándolo de querer imponer un pensamiento único.

"Yo estoy muy enamorado del Gran Polo Patriótico, entusiasmado, emocionado porque sé que tenemos con qué. Hace 10 años no teníamos con qué y tuvimos incluso que aliarnos tapándonos muchas veces la nariz", recordó Chávez quien insistió, una vez más, en que ya superó el cáncer que le fue diagnosticado en Cuba en junio.

A pesar de la enfermedad, el mandatario socialista se ha visto revitalizado en las recientes encuestas que le dan alrededor del 58 por ciento de popularidad, aunque la intención de votos a su favor es 20 puntos menor.

Mientras Chávez hablaba, en distintos estados de Venezuela los candidatos opositores que en febrero se medirán en unas inéditas primarias de donde saldrá el contendor del mandatario, recorrían el país para dar a conocer sus planes de Gobierno.

"El gran ganador tiene que ser la unidad. No se trata de nombres, se trata del futuro del país", dijo el actual gobernador de Zulia, Pablo Pérez, desde el estado costero de Falcón.

Según los últimos sondeos, Pérez ocupa el segundo lugar en intención de voto dentro de los candidatos opositores, sólo superado por el gobernador de Miranda, Enrique Capriles.

Ambos, jóvenes y de amplia experiencia política, tienen las mayores chances de ganar en primarias, por lo que uno de los candidatos que había anunciado su intención de participar en las primarias de la oposición renunció el viernes.

Oswaldo Alvarez, ex gobernador del estado petrolero Zulia desistió de competir en las elecciones asegurando que quiere contribuir a la consolidación de la coalición opositora.

"Esta nación despierta de una pesadilla que requiere más que nunca de la unidad sincera, de los verdaderos demócratas, independientemente de ideologías o parcialidades políticas para extirpar radicalmente los males que le aquejan e iniciar la transición para la reconstrucción institucional", dijo.