Reafirmando que la única forma de llegar a buen puerto en las conversaciones sobre un acceso al mar para Bolivia, es en el marco de los tratados vigentes, el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alfredo Moreno, respondió a su paraltiplánico, David Choquehuanca, que su demanda no tiene asidero en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), ni en nigún otros organismo, por ser un tema bilateral.

“La modificación de los tratados es de la sola competencia de los Estados contratantes. Así como (en su tiempo) la Sociedad de las Naciones (actual ONU) reconoció su falta de competencia en tan delicada materia, Chile ha recordado permanentemente que la Organización de Estados Americanos carece de toda competencia para intervenir en los asuntos que afecten no sólo la integridad territorial de Chile, de todos los Estados miembros, porque compromete los tratados plenamente vigentes”.

De allí, sostuvo, “es inconsistente que Bolivia atribuya consecuencias regionales a lo que describe como su problema marítimo”.

El secretario de Estado chileno fue enfático en sostener que “jamás ha estado en el ánimo de Chile desconocer sus compromisos, ni mucho menos quebrantar una paz que exigió ntantos años de empeño y dedicación a nuestros antepasados para conseguirla”.

Si bien, acotó, la voluntad de diálogo sigue manifiesta el reclamo de Bolivia por mandato constitucional es una reivindicación, es decir, “un acceso soberano al océano Pacífico a través de territorios que constituyen parte integral e indivisible de Chile”, lo que no se puede conceder.

Los representantes de los demás países que hicieron uso de la palabra en la asamblea de la OEA apoyaron que Chile y Bolivia dialoguen en el ámbito bilateral.

“Chile va a seguir cumpliendo con el mejor y más sincero espíritu su voluntad de estrechar sus vínculos con Bolivia, porque estamos convencidos que la cooperación beneficia a ambos pueblos. Y esto lo digo a pesar de las palabras de desconfianza que he escuchado en el día de hoy, y que nunca las había escuchado con anterioridad”, subrayó Moreno.

Recalcó al finalizar su respuesta que "hemos sido claros en nuestras relaciones con Bolivia desde un comienzo, y lo hemos expresado públicamente a su gobierno. Chile siempre mantendrá abiertos los caminos para avanzar con ella en el desarrollo de nuestros pueblos, pero esta cooperación debe sustentarse en el pleno respeto y reconocimiento del tratado de paz y amistad entre ambos países en 1904. Esa es la base sobre la que tenemos que conversar”.

Los representantes de los demás países que hicieron uso de la palabra en la asamblea de la OEA apoyaron que Chile y Bolivia dialoguen en el ámbito bilateral.

Bolivia y Chile se enfrentaron en una guerra en 1879, tras la cual Bolivia perdió 400 km de costa. Ambos países carecen de relaciones diplomáticas desde 1978.

La asamblea de la OEA, tras los debates, cerró el tema, sin aprobar una resolución.

El encuentro de Tiquipaya debía centrarse principalmente en asuntos de seguridad alimentaria, pero ese tema fue desplazado en la atención pública por otros, como la reforma del sistema interamericano de derechos humanos, la reivindicación boliviana de una salida al mar y el reclamo argentino de soberanía sobre las islas Malvinas.

* Además vea en Nación.cl: OEA: Chile apoya proyecto de resolución sobre islas Malvinas