La Mandataria Michelle Bachelet manifestó que no tiene la menor idea sobre quién apoyó financieramente en su campaña presidencial, en el marco de la investigación en el que está implicado el operador político Giorgio Martelli.

En entrevista al diario español El País, la Presidenta declaró al ser consultada sobre quién puso plata que “no, no tengo idea. Y eso fue el sentido cuando se legisló en 2003. Para evitar caer en un conflicto de intereses. Ningún candidato sabe cuándo hay empresas que lo financian. Pero nosotros decimos que no es suficiente, hay que prohibir que las empresas entreguen aportes”.

También se le preguntó por la salida de Rodrigo Peñailillo del gabinete: “Para mí el cambio de ministros es siempre muy doloroso. Son todos hombres o mujeres leales, que dieron lo mejor de sí. Es de las decisiones más dolorosas, pero a veces uno tiene que tomarlas. En esto también yo actúo como Presidenta”.

Preguntada por si el cambio de gobierno que realizó es un giro al centro, dice que no quiere “colocar un color al giro” y explica que “lo que hay es que tenemos conciencia que el diálogo es necesario”.

Caso Caval y pérdida de confianza. “Hay una crisis de confianza”, afirma la Jefa de Estado, con “una economía en desaceleración”, “un cuestionamiento de las instituciones políticas que viene de muy atrás” y “unos jóvenes que no se sientes representados”, entre otras situaciones.

Respecto a la reforma constitucional, señala que en septiembre empezarán un proceso constituyente, aunque afirma que quiere que la gente pueda participar y decir qué país quiere, que no sea solo un asunto de las élites.

Preguntada por si en algún momento pensó renunciar por el caso Caval que afecta directamente a su familia, responde que “ni por ese caso ni por ninguno. Porque cuando uno es electo acá es para afrontar la situación”.

Bachelet reconoce que no tuvo “la dimensión en su momento de lo que estaba pasando por falta de información”.

No obstante, afirma que “como madre hice todo lo que tenía que hacer y como Presidenta acepté la renuncia de mi hijo (Sebastián Dávalos) y además he tomado todas las medidas… La Fiscalía determinará, yo como Presidenta he tomado todas las medidas”.

Respecto a la crisis de confianza que el caso ha provocado, la Mandataria admite que “para la gente fue muy fuerte que fuera mi familia. Yo eso lo entiendo”.

“Hay un desencanto con las instituciones y las personas, incluida yo naturalmente”, dice la Presidenta.

“Vamos a trabajar para reconstruir la confianza, pero no por mí, sino por el país”, afirma. “Pretendo demostrar a la gente que puede confiar en mí porque voy a cumplir”, concluye.

Espera aprobar la Ley de Aborto. Bachelet insiste en la entrevista en que “Chile no es un país corrupto, hay casos de corrupción” y afirma que “el problema fundamental es el dinero, los negocios y la política”.

Respecto a la reforma constitucional, señala que en septiembre empezarán un proceso constituyente, aunque afirma que quiere que la gente pueda participar y decir qué país quiere, que no sea solo un asunto de las élites.

Preguntada por la posibilidad de aprobar la ley del aborto, afirma que espera que sí.