Un párrafo donde se menciona un "derecho a una salida al mar con soberanía del Estado Plurinacional de Bolivia" en la declaración final de la XIII Cumbre ALBA-TCP, encendió la molestia del Gobierno de Chile, que respondió este martes a través de una declaración pública.

En el texto de la cancillería, se remarca que el pronunciamiento del bloque regional "constituye una intromisión inaceptable, que Chile rechaza enérgicamente".

La declaración plantea que "el gobierno de Chile lamenta profundamente que algunos países hermanos de América Latina y el Caribe desconozcan principios básicos que rigen las relaciones entre los estados, entre ellos el de no intervención y del respeto a los tratados vigentes".

Añade que "los términos empleados en el párrafo 11 de la Declaración Final son conceptualmente erróneos y perjudican el esfuerzo de construcción de un ideario de integración y destino común en el que Chile está profundamente comprometido".

Precisa luego que "declaraciones de esta naturaleza son contrarias a las bases mismas de igualdad y respeto mutuo en el seno de la comunidad latinoamericana, afectando seriamente el clima de diálogo que debe prevalecer entre nuestros países, además de carecer de todo efecto obligatorio. Ninguna instancia u organización puede transformar en derecho lo que son meras expectativas de un Estado determinado, más aun cuando con ello se lesionan fuentes de derecho internacional plenamente vigentes, como son los tratados que vinculan a Chile y Bolivia".

Y finaliza señalando que "no deja de llamar la atención que un foro político, del cual Chile no es parte, se pronuncie acerca de una situación que se encuentra pendiente de resolución en el órgano superior de justicia de las Naciones Unidas. Ello constituye una intromisión inaceptable, que Chile rechaza enérgicamente".

A la cumbre del Alba celebrada en La Habana asistieron la mayor parte de los presidentes de la alianza bolivariana, entre ellos el de Venezuela, Nicolás Maduro; el de Bolivia, Evo Morales; Nicaragua, Daniel Ortega, así como los mandatarios de los países caribeños de Antigua y Barbuda, Dominica, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas, más el anfitrión Raúl Castro. Faltó Rafael Correa, el presidente de Ecuador, quien envió a la cumbre de la ALBA a su vicepresidente, Jorge Glas.