Las primeras ceremonias de uniones de parejas del mismo sexo se celebraron este jueves en Chile, en un día histórico para una nación que busca combatir la discriminación en una sociedad aún marcada por una tradición conservadora.

La chilena Roxana Ortiz y la española Virginia Gómez fueron las primeras que suscribieron en Santiago el Acuerdo de Unión Civil (AUC), un pacto amparado en una nueva ley que sirve para legalizar parejas del mismo o distinto sexo.

"Para aquellos que creían que en Chile nunca se iba a terminar de avanzar en estos temas, eso es mentira. La gente sí ha cambiado", dijo Roxana Ortiz mientras mostraba a los numerosos medios presentes la libreta azul que certifica legalmente el vínculo.

Mientras Roxana y Virginia participaban en la ceremonia dentro de una oficina del Registro Civil, en las afueras del recinto parejas del mismo y distinto sexo bailaban un vals en honor a la primera unión civil.

"Fue una ceremonia muy bonita, hermosa. Muchísima emoción con toda la familia. Hoy cambia la historia", dijo Virginia.

Cerca de 500 parejas agendaron hora para celebrar sus uniones en los primeros tres días de entrada en vigencia del acuerdo.

El AUC es un contrato celebrado entre dos personas que comparten un hogar, con el propósito de regular los efectos jurídicos derivados de su vida afectiva en común, de carácter estable y permanente.

"Este es un día histórico para nuestro país", dijo Oscar Rementería, portavoz del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh).

"La Unión Civil es una nueva institución familiar que viene a reconocer las distintas formas de amar, la diversidad de la familia. Es un día de muchas emociones", agregó.

Aunque la Iglesia Católica mantiene una poderosa influencia en América Latina, la región ha sido relativamente rápida en abrazar en el reconocimiento de las uniones del mismo sexo.

El matrimonio homosexual ha sido legalizado en los últimos años en Argentina, Brasil, Uruguay y algunas partes de México.

La celebración de los primeros AUC se produjo pese a que más de 3.000 funcionarios públicos del Registro Civil llevan más de tres semanas de paralizaciones en demanda de mejoras laborales y a que advirtieron que las ceremonias podrían ser suspendidas la próxima semana si no hay avances con el Gobierno.

"Ellos (Gobierno) nos pidieron un gesto hoy (por los AUC) y lo hicimos. Hoy y mañana se van a hacer los Acuerdos de Unión Civil, pero si no hay voluntad después de 25 días, el lunes ninguna oficina del Registro Civil hará algún servicio", dijo Nelly Díaz, presidenta del sindicato de esa entidad.