Este miércoles a última hora se rompió la mesa de diálogo entre el gobierno chileno y la Confech, entidad que reúne a los estudiantes del país sudamericano que se encuentran movilizados desde hace cinco meses en demanda de una serie de reformas al ámbito educativo de ese país y cuya principal solicitud es una educación gratuita para todos los estudiantes chilenos, sin distingo alguno.

Tras una tensa reunión con el ministro de Educación, Felipe Bulnes, los estudiantes secundarios abandonaron la mesa de negociaciones y minutos más tarde, lo propio hizo la vocera y líder de la Confech, Camila Vallejo.

La decisión de los estudiantes estuvo gatillada en que, según expresaron, no encontraron ninguna nueva posición por parte de la autoridad respecto al tema de la gratuidad de la educación en Chile. Camila Vallejo, líder de la Confech, sostuvo  que "bajo estas condiciones es imposible darle continuidad a la mesa(...) Se quiere reducir la gratuidad a la pobreza estadística", según La Tercera.

El ministro Felipe Bulnes señaló tras la cita que "mientras nosotros creemos que hay que dar pasos en favor de la gratuidad para los alumnos más vulnerables, los estudiantes nos piden gratuidad para el 100% de los que asisten a las universidades del Consejo de Rectores", según Emol.

Bulnes no dió por cerrada las conversaciones con los estudiantes y en el gobierno afirmaron que el quiebre era un descenlace predescible, puesto que tenían antecedentes que de algunos representantes estudiantiles llegaban a la mesa de diálogo con posturas radicalizadas.

A su vez, dirigentes estudiantiles sostenían que estimaban que el gobierno apostaba a que ellos se marginarían de la instancia y así poder acusarlos de intransigencia.

Los estudiantes convocaron a una nueva y masiva jornada de movilizaciones para este jueves, que incluye marchas no autorizadas por las autoridades.