“El país sabe que, como Presidente de Chile, mi compromiso esencial siempre fue defender, sin descanso y con todas mis fuerzas, capacidades y dedicación, los legítimos intereses de Chile y los chilenos”, sentenció este lunes el ex Mandatario, Sebastián Piñera, al formular sus descargos respecto de un eventual conflicto de interés que le atribuyen investigaciones periodísticas mientras era gobernante.

Según la indagatoria de El Mostrador y radio Bío Bío, la situación se produjo cuando una de sus empresas realizó inversiones con una firma pesquera peruana en pleno juicio por redefinición del límite marítimo entre Chile y Perú en La Haya, cuando el entonces gobernante hizo un importante negocio con la empresa peruana Pesquera Exalmar S.A. que se vio favorecida por el fallo de La Haya del 27 de enero de 2014.

La firma tiene casi el 5% de la cuota de pesca de la zona sur del mar peruano, que es la que se expandió a raíz del fallo. Es ahí y a través de Bancard, donde la indagatoria periodística señala al otrora jefe de Estado, quien habría depositado parte de su patrimonio entre noviembre de 2010 y febrero de 2011, sin informarlo a otras autoridades.

Esta transacción, que le ha reportado en la actualidad 9,10% del capital, se realizó luego de que la empresa marítima se abriera a bolsa en Perú a través del Fondo de Inversión Privado (FIP) Mediterráneo, el mismo que realizó en 2009 un contrato de venta futura con CB Consultorías y Proyectos, empresa ligada a Manuel Cruzat, y que significó el involucramiento de Piñera en el caso Penta.

El primer registro que se tiene del negocio es del 15 de agosto de 2012, a cuatro meses de que se concretara el primer encuentro público entre Chile y Perú. Asimismo, el ahora presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczysnki, ingresó al directorio de Exalmar, lo que según los autores de la información, mostraría la relación que mantienen ambos empresarios.

Debido al juicio que mantenían Chile y a Perú, el en ese entonces presidente, debió informar de estas acciones que podrían haberlo beneficiado, debido a que en aquel fallo, Chile perdió 22 mil kilómetros de mar patrimonial.

Consultados por el hecho, Bancard indicó que aunque la inversión no estaba en el fideicomiso ciego, el ex jefe de Estado no la conocía ni formó parte de la decisión. Por su lado, el gerente general del holding, Nicolás Noguera, dijo que la sentencia de la Haya “jamás ha sido considerado como un factor de análisis en ésta, ni en ninguna otra inversión del grupo”.

A su turno y en su declaración el ex Presidente se defendió diciendo que en abril del año 2009, y antes de asumir la candidatura que lo llevó a La Moneda en 2010, “en forma voluntaria e inédita, constituí un fideicomiso ciego, gestionado por cuatro instituciones financieras chilenas reguladas por la Superintendencia de Bancos y Valores de nuestro país, con el propósito de administrar, con absoluta autonomía y sin ninguna información al suscrito, las inversiones financieras en Chile del Grupo Bancard”.

Subrayó que en la misma fecha “me desligué totalmente de la gestión, administración y decisiones de inversión de las empresas del Grupo Bancard, las cuales con total autonomía y sin ninguna participación del suscrito, administran hasta el día de hoy las inversiones del Grupo Bancard en el extranjero”.

Hay que recordar que el capital que quedó dentro de la figura con la que delegó la administración de sus dineros en Chile, era de US$ 400 millones y los otros US$ 1.700 millones de dólares, quedaron fuera. En la misma época y mediante una serie de cesiones de derechos de las sociedades que conforman Bancard, delegó las administraciones a su señora, Cecilia Morel y a sus hijos.

Según la versión de Exalmar S.A., el dictamen de la Corte Internacional de Justicia no fue relevante para su negocio, “ya que hasta la fecha no operamos en esta área correspondiente a la zona sur. En el Perú la pesca de anchoveta se distribuye en dos zonas: centro-norte y sur. La zona centro-norte representa entre el 80% y 90% de la pesca de anchoveta en el país, debido a la concentración de la biomasa de anchoveta en esta zona y a una menor biomasa en la zona sur, así como a la menor presencia de plantas de harina de pescado en el sur del país. Dado que Exalmar no cuenta con plantas en la zona sur y no pesca en este espacio, en nuestro caso esta medida no tiene impacto directo”.

“Comprendo que, como ex Presidente de Chile, hombre público y expectante posición en los sondeos de opinión pública, sea sometido a un intenso y riguroso escrutinio público. Pero no acepto ni aceptaré jamás que, de manera sesgada y tendenciosa, se intente cuestionar o poner en duda mi absoluta y total voluntad, independencia y dedicación con que, como Presidente de Chile actué en la defensa de los intereses superiores de Chile y los chilenos, y en forma muy especial, en el caso del diferendo limítrofe con Perú”, concluyó.

“La campaña sucia ya comenzó”. El jefe de Estado fue más allá y acusó derechamente que “la campaña sucia ya empezó” al intentar perjudicarlo con un hecho que –aseguró- es completamente legal, está informado a las autoridades económicas que corresponden e insistió en que jamás se valió de su investidura para sacar provecho de un negocio.

“Pretender ligar esa inversión con mi actuación como Presidente, lo considero un acto miserable. No voy a aceptar, nunca voy a aceptar, porque todo tiene su límite, que se ponga en duda que la dedicación, la preocupación y compromiso esencial mientras fui Presidente fue defender con toda mis fuerzas, mis capacidades y dedicación los intereses superiores de Chile”.

“Sé que la campaña sucia ya empezó. Esta no es la primera vez que se pretende confundir a la opinión pública, pero sé que la política tiene cosas maravillosas y cosas muy bajas. Ojalá la lección que dio la campaña presidencial en Estados Unidos, en que la bajeza fue el lugar común, eso no se repita en la campaña chilena y ésta sea de altura, de propuestas, que ennoblezca el alma de Chile e ilumine el futuro de nuestro país”.