Santiago. El gobierno de Chile exigirá al de Perú que reconozca la delimitación terrestre que divide a las dos naciones antes de implementar la nueva delimitación marítima, la cual fue establecida por el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, divulgado este lunes.

Según fuentes de La Moneda, lo que busca el presidente Sebastián Piñera es evitar que la delimitación terrestre al norte de la ciudad de Arica, conocida como "el triángulo", quede dentro de un rango ambiguo de entendimiento entre los dos gobiernos y pudiera ser motivo para una nueva demanda peruana.

Este será un asunto que planteará la parte chilena cuando comience sus contactos con las autoridades de Perú para abordar la aplicación del dictamen emitido por la Corte.

Se informó que Piñera demandará a su colega peruano, Ollanta Humala el reconocimiento previo de la delimitación terrestre para proceder a la implementación de la reconocida delimitación marítima.

Este tema tiene relevancia porque no fue abordado por la CIJ en su sentencia, debido a que consideró que fue zanjado por el Tratado de 1929, que fijó las nuevas fronteras tras la Guerra del Pacífico (1979-1883), cuando Chile venció a Perú y Bolivia.

Si Lima no accede a que se cierren oficialmente las diferencias limítrofes, la idea de la cancillería chilena es que entonces se reconozca que hay una diferencia respecto de la frontera terrestre y tratarlo como un asunto separado.

Para Chile, se requiere de una postura firme y de un manejo especial, a fin de que no se transforme en un nuevo litigio en el futuro, por lo cual tiene prioridad y debe ser aclarado con Perú, y de ello dependería parte importante del proceso de implementación del fallo de La Haya.

Se plantea que el límite terrestre termina en el Hito 1, a partir del cual el paralelo correspondiente traza la frontera mar adentro en una línea recta que termina ahora en las 80 millas marítimas. Para Perú, el punto se ubica a algo más de 260 metros al suroeste, en el llamado "Punto 266" o Punto Concordia.

De acuerdo con analistas chilenos, tanto Piñera como su homólogo Ollanta Humana, marcaron diferencias en este punto en sus primeras declaraciones de este lunes donde informaron sobre los resultados del fallo.

Piñera afirmó que "la decisión de la Corte establece que el límite marítimo comienza en el Hito 1 y se extiende a lo largo de ese paralelo", indicando que "esta decisión reviste una importancia adicional".

Explicó que "si bien ambos países discrepaban respecto a dónde comenzaba la frontera marítima: el Hito 1, según Chile, y el punto 266, para Perú, ambos países siempre coincidieron en que la frontera marítima comienza en el último punto de la frontera terrestre".

Por eso, el mandatario chileno insistió en que "la confirmación por parte de la Corte, de que la frontera marítima comienza en el paralelo del Hito 1, ratifica el dominio chileno del triángulo terrestre respectivo".

Sin embargo, Humala discrepó de este punto, al sostener que el dictamen "no prejuzga, ni afecta, la intangibilidad de la frontera terrestre establecida en el Tratado del 29 y ni a los trabajos de la Comisión Mixta de Límites de 1929 y 1930, que fijan su inicio en el Punto Concordia".

Por ello, el jefe de Estado peruano señaló que la CIJ "no se ha pronunciado respecto a la frontera terrestre, pues la controversia sometida a su jurisdicción era sobre la delimitación marítima".

Además, la canciller peruana, Eda Rivas, dijo que el dictamen no afecta la frontera terrestre: "Vamos a tener unos 300 metros de costa seca. Si bien no es usual, hay 6 casos en el mundo, por diversas razones, donde hay costa seca", subrayó, aunque aclaró que "el triángulo terrestre no está en controversia".

El gobierno chileno parte del criterio de que del fallo se desprende que el límite terrestre está definido.

Para el senador oficialista Hernán Larraín, "Perú debe entender que no puede desconocer el Hito N°1 como punto fronterizo final e inicio del paralelo. Si Perú no reconoce que es el punto final de la frontera terrestre, no puede pedir el cumplimiento del resto del acuerdo, que debe ser aceptado en su totalidad", aseveró.

Si Lima no accede a que se cierren oficialmente las diferencias limítrofes, la idea de la cancillería chilena es que entonces se reconozca que hay una diferencia respecto de la frontera terrestre y tratarlo como un asunto separado.

En caso de que ambos países no alcancen un acuerdo sobre el límite terrestre, según el Tratado del 1929, que fijó las nuevas fronteras tras la Guerra del Pacífico, la cual ganó Chile contra Perú y Bolivia, tendrían que acudir a un arbitraje de Estados Unidos, como lo afirma ese documento.

De acuerdo con fuentes de La Moneda, en las ocasiones en que se ha tratado el asunto informalmente con las autoridades de Washington, éstas han indicado que no están disponibles para cumplir ese rol.

Por otro lado, el gobierno de Perú ha indicado que enviará al buque oceanográfico Humboldt de la Armada a la zona concedida a ese país por la Corte de La Haya, y que ya ha iniciado los trabajos para elaborar una nueva cartografía con los nuevos límites marítimos.