Santiago, Andina. El gobierno chileno confirmó que recién en un plazo de ocho años podrá concluir con la destrucción de las minas antipersonales que instaló su ejército en las zonas con países fronterizos.

La decisión fue confirmada por el ministro chileno de Defensa, Andrés Allamand, quien dijo este jueves a la radio local Bío Bío que solicitará a la Convención de Ottawa un aplazamiento de 8 años para cumplir con ese proceso.

Agregó que los últimos cinco años el trabajo con ese objetivo se ha acelerado por parte de unidades del Ejército y de la Armada a fin de cumplir con sus compromisos.

Las minas fueron sembradas durante el régimen del general Augusto Pinochet (1973-1990), ante el temor de que se produjeran ataques de Argentina, Bolivia o de Perú, refiere el cable de la agencia ABI.

De acuerdo con informes especializados, en Chile todavía estarían sembradas unas 150.000 minas anti tanques, 100.000 minas anti personales y otras municiones que aún no fueron estalladas.

Se ha informado con reiteración que muchas personas civiles, se calcula unas 150, que circulaban por esas zonas han sufrido esos estallidos con la pérdida de miembros de su cuerpo, si es que no murieron.

Chile se ha comprometido a cumplir la Convención de Otawa aprobada en 1997 que prohíbe el empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales. El plazo dado para la conclusión del trabajo es el año 2012.

El cónsul de Chile en La Paz, Jorge Canelas, dijo que el Ejército de su país destruyó las 22.988 minas antipersonales sembradas en la frontera con Bolivia en la década de 1970.

En declaraciones al diario La Prensa, Canelas anotó que ese trabajo se realizó “Con mucho esfuerzo y lo que falta es solamente la etapa de certificación de ese desminado; es un proceso de verificación indispensable”.