En medio de las evaluaciones que realiza La Moneda para ver si aplican la Ley de Seguridad del Estado en Aysén, tanto el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, como de Economía, Pablo Longueira, avalaron –por separado- el eventual uso de esta herramienta legal.

Asimismo, apuntaron contra los "intransigentes" y "radicales" que –a su juicio- han impedido en el Movimiento Social por Aysén un acercamiento, y acusaron un "aprovechamiento político" de las demandas patagónicas.

"Los gobiernos siempre tienen obligaciones y dentro de sus obligaciones está aplicar la ley", dijo el jefe de gabinete en Valparaíso, e insistió en la exigencia del desbloqueo total para que "sin delitos, sin bloqueo de calles" pueda abrirse la negociación.

"Si bien le hemos dado oportunidad al diálogo", dijo Hinzpeter, aludiendo a lo registrado ayer se cayó un inminente acuerdo, "si los intransigentes imponen su voluntad a quienes quieren dialogar, el Gobierno no tiene más opción que pedirle a los tribunales de justicia que apliquen la ley".

En definitiva, el ministro indicó que "espero que no se imponga la voluntad de los intransigentes que están haciendo un aprovechamiento político, que no les importa para nada que Aysén haya sido la única región que no haya podido inaugurar el año escolar, que tenga dificultades de abastecimiento que tenga aún caminos y puentes bloqueados o amenazas de puentes bloqueados".

Mientras la intendenta Pilar Cuevas dijo en La Moneda que el gobierno evaluaría esta misma jornada si mañana miércoles son ingresados los requerimientos por Ley de Seguridad, el ministro evitó hablar de fechas.

"No es bueno en esta materia ponerse plazos rígidos. Las conversaciones dentro del movimiento siguen y mientras sigan y haya una luz de esperanza para encontrar un acuerdo con el Gobierno, nos aferramos por esa luz de esperanza", indicó Hinzpeter.

Protestas "sin ninguna justificación". En la ceremonia de promulgación de una nueva ley de incentivo tributario en el Palacio de La Moneda, el ministro Longueira también defendió la prerrogativa del Ejecutivo de apelar a la ley de Seguridad, bajo la premisa de que el Gobierno tiene que "garantizar el orden público".

"Ojalá los grupos más radicales no nos lleven a esa situación (aplicar la ley), porque creo que no es lo quieren aquellos que buscan una sincera solución a los problemas históricos que han habido en Aysén", agregó.

Asimismo, el ex senador criticó que las manifestaciones no hayan ocurrido en las administraciones anteriores, cuando hubo un aumento del desempleo en la zona.

"La pregunta que nos hacemos todos los chilenos es: ¿Por qué esto no se hizo hace 4 ó 5 años atrás cuando la crisis del salmón llevó a un aumento del desempleo? Aysén está viviendo desde el punto económico su mejor minuto. Tiene un desempleo del 4,2%, es la región que menos desempleo tiene en Chile y tuvo un crecimiento el año pasado de un 20%", aseveró.

A juicio de Longueira, debido a las cifras económicas y a la voluntad de diálogo que ha mostrado el Ejecutivo, no existe "ninguna justificación" para mantener las protestas violentas en la Undécima Región.

Finalmente, el ministro insistió en que detrás en el movimiento hay gente que con intenciones políticas. "Siempre cuando hay personas que buscan el conflicto, lo que buscan es un móvil político. Cuando las personas buscan el conflicto por el conflicto, cuando se dilatan y no hay espíritu de diálogo, obviamente que son personas que tienen otras motivaciones".