Chile ha ofrecido al Gobierno colombiano su colaboración y experiencia en "justicia transicional" para los diálogos de paz que mantiene con las FARC, afirmó este lunes el canciller chileno, Heraldo Muñoz.

"Chile está disponible para ayudar y contar nuestra experiencia en justicia transicional (...) con el entendido que no hay ninguna experiencia que sea igual a otra, pero sí hay elementos que pueden ayudar", señaló el ministro de Relaciones Exteriores.

Muñoz intervino en un seminario en Santiago titulado "La paz en Colombia", organizado por la Fundación Chile 21 y en el que participaron expertos, embajadores de varios países y académicos internacionales.

Entre los expositores destacaron la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena; el representante de Chile en el diálogo de paz en Colombia, Luis Maira, y el director ejecutivo para las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco.

El jefe de la diplomacia chilena aseguró que el ofrecimiento para ayudar a Colombia en el proceso de transición fue comunicado por la presidenta, Michelle Bachelet, a su colega colombiano, Juan Manuel Santos, varios meses atrás durante una reunión en Brasilia.

Muñoz subrayó que no existe una única fórmula exitosa pero consideró que la experiencia de Chile, que realizó una transición desde una dictadura militar (1973-1990) con miles de víctimas al restablecimiento de la democracia, puede aportar algunas luces al proceso colombiano.

Los negociadores del Gobierno colombiano y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han llegado a acuerdos parciales en tres de los cinco puntos de la "hoja de ruta" pactada para estas conversaciones de paz.

El canciller de Chile, país que ejerce el papel de acompañante en el proceso, aseguró que hay una "luz de esperanza" y consideró que lograr la paz en Colombia es una prioridad para América Latina.

"Si esto llegara a fallar, las repercusiones serían extraordinariamente negativas, por lo tanto no puede fallar", sostuvo.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), destacó la decisión de Colombia de no pedir la intervención de Naciones Unidas en los diálogos de paz, lo que, en su opinión, refleja la "madurez" y la "autonomía" de los países de la región para solucionar sus problemas.

Aún así, consideró que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) "pueden jugar un papel muy importante" en la resolución del conflicto.

Bárcena agregó que Naciones Unidas puede ofrecer a Colombia que los miembros de las Fuerzas Armadas que hayan intervenido en el conflicto interno se integren a los ejércitos de paz del organismo , como sucedió en otros países, como El Salvador.

"Cómo reubicamos a algunos de estos militares, paramilitares, de Fuerzas Armadas, fuera del país en fuerzas de paz internacionales. Eso lo hicieron otros países", indicó.

La responsable de la Cepal recalcó que Colombia, a diferencia de otras naciones centroamericanas que también sufrieron guerras civiles y conflictos armados, es un "país pujante" con una de las economías que más crece en la región y con un plan de inversiones en infraestructuras de US$25.000 millones.