Santiago. El presidente chileno, el conservador Sebastián Piñera, neutralizó las críticas de la oposición con un discurso conciliador y al anunciar una serie de medidas en materia social, muchas como continuidad de las políticas aplicadas por sus antecesores de centroizquierda.

El mandatario se presentó este viernes ante el Congreso Pleno –senadores y diputados- para entregar su primera cuenta pública, donde hizo un balance de las medidas adoptadas para enfrentar el terremoto del 27 de febrero y estableció metas para sus cuatro años de gestión.

Aunque algunas medidas habían sido adelantadas en días previos, otras eran largas demandas sociales que no habían sido acogidas por los gobiernos de la centroizquierdista Concertación - que gobernó Chile desde 1990 hasta marzo de 2010-, que terminó valorando los anuncios, aunque pidiendo plazos específicos.

Y pese a que se esperaban algunas críticas a las administraciones de la Concertación, Piñera destacó el rol de sus antecesores, los democratacristianos Patricio Aylwin y Eduardo Frei Ruiz-Tagle, y los socialistas Ricardo Lagos y Michelle Bachelet.

De hecho, durante largos pasajes enfatizó la necesidad de contar con una mirada de unidad para afrontar los desafíos del país para llevar adelante la reconstrucción y alcanzar el desarrollo a finales de 2020.

“Nuestro gobierno hará todos los esfuerzos necesarios para crear un clima de unidad y colaboración y buscar diálogos y acuerdos fecundos, en todas las áreas de interés nacional”, afirmó Piñera, quien dijo que el Ejecutivo y el Congreso "son aliados, y no rivales, en la causa de traer progreso y bienestar para Chile y los chilenos”.

Piñera, el primer político de derecha en ganar una elección presidencial en Chile desde 1958, es minoría en el Senado, que es controlado por la Concertación, y tiene mayoría en la Cámara de Diputados gracias a una pacto entre la oficialista Coalición por el Cambio y pequeños partidos políticos.

El esperado 7%. Entre las medidas anunciadas por Piñera, la más aplaudida fue la eliminación o descuento gradual del 7% que los pensionados chilenos deben pagar actualmente por concepto de salud, una larga demanda de todos los sectores políticos, tanto de izquierda como de derecha.

"Vamos a cumplir nuestra promesa de gobierno, empezando a pagar una antigua deuda con nuestros adultos mayores”, afirmó el mandatario.

Asimismo, anunció que implementará un Ingreso Ético Familiar de $250 mil para las familias de cinco integrantes, aunque aclaró que se deberán cumplir requisitos de empleo, en el caso de los adultos, y de asistencia a controles de salud y colegios educación, para los niños.

"No queremos transformar a nuestro país en un país de personas pasivas y dependientes. Como gobierno, siempre nos vamos a alegrar más cuando nuestras personas se liberan de la red de protección social", enfatizó.

El objetivo, dijo, es "erradicar la extrema pobreza antes de 2014 y sentar las bases para terminar con la pobreza y las desigualdades excesivas antes de 2018".

Otros anuncios. Otra de las medidas anunciadas fue la extensión del post natal a seis meses, la creación de un bono para los matrimonios que cumplan 50 años de casados, y un subsidio para las familias que acojan a adultos mayores en sus hogares.

En materia de educación, reiteró su propuesta de crear 50 liceos de excelencia, duplicar la subvención educacional que reciben los alumnos más pobres y garantizar el acceso a los preuniversitarios para este segmento, entre otras.  

En salud, fijó un plazo de dos años para terminar con las listas de espera en cirugías y atención de enfermedades prioritarias, anunció un bono automático para este tipo de prestaciones, adelantó la construcción de 10 nuevos hospitales y 56 consultorios.