Santiago, Xinhua. Tras las acusaciones de abusos policiales durante las recientes protestas estudiantiles en Chile, el oficial Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) pedirá una reunión con las autoridades para que explique los procedimientos de las unidades anti-motines.

Durante la marcha estudiantil del pasado 11 de abril, siete personas fueron heridas en sus rostros por el uso de balines de goma, dos de ellas con daños oculares.

Un grupo de las personas heridas en esa y otras movilizaciones se reunieron este miércoles con la directora del INDH, Lorena Fríes, quien demandó a la policía chilena el respeto de protocolos y estándares internacionales sobre la seguridad y control del orden público.

De acuerdo a su versión, durante el encuentro se examinó la posibilidad de gestionar algún tipo de acción judicial en contra de la policía chilena Carabineros, por el uso de fuerza desmedida contra los manifestantes.

La INDH elevará una petición a Carabineros para que explique los procedimientos y las medidas adoptadas después de iniciar este trabajo con los balines de pintura por parte de las fuerzas especiales.

La acción de las unidades antimotines ha sido criticada desde el inicio de las protestas estudiantiles, en especial por la muerte del joven Manuel Gutiérrez en 2011.

También se ha responsabilizado a Carabineros de la perdida de un ojo de dos personas durante las protestas en la región de Aysén en año 2012, debido al uso de balines.

El general director de Carabineros, Gustavo González, anunció que se evaluará el uso de balines de pintura en la realización de convocatorias masivas, tras asistir esta tarde a la comisión de derecho de reunión y seguridad pública de la Cámara de Diputados.

González econoció que desde 2011, el país ha enfrentado una nueva realidad con el orden público, lo que plantea una adecuación de los métodos y procedimientos y ha debido definir nuevas estructuras en cuanto a dirección y control.

El uso de rifles especiales que lanzan balines de goma con pintura fueron implantados para marcar a los manifestantes violentos, pero han salido una serie de acusaciones por su uso indiscriminado contra participantes de las marchas estudiantiles.